FꓤANCISCO JAVIER ЯODRÍGUEZ AMOЯÍN

Anekdotas o lapsus na razón.

31 ago 2021

El Mar Menor, un ecosistema singular bajo presión.



Por Angel Pérez-Ruzafa. Catedrático de ecología de la Universidad de Murcia.

Entre la política y la urgencia de su gestión, la laguna salada más grande de Europa se asfixia. La contaminación de la albufera ha dado paso a aguas turbias, mal olor y cientos de animales muertos. Hoy se espera la aprobación de medidas urgentes.



La resolución de los problemas ambientales requiere de un conocimiento profundo del funcionamiento de la naturaleza, del entorno socioeconómico y del desarrollo de tecnologías para afrontar de forma adecuada los problemas. Esto se alcanza con investigación, reflexión y trabajo.
El Mar Menor es una laguna costera singular. Con sus 136 km2 de superficie y 4,4 m de profundidad media, está entre las mayores lagunas del Mediterráneo y, como las más de 400 que rodean este océano en regresión, se caracteriza por ser somera y tener una comunicación restringida con el mar abierto.
Estas propiedades hacen que las lagunas costeras sean ecosistemas altamente productivos desde el punto de vista biológico, con productos pesqueros similares en todas ellas, como las doradas, lubinas, anguilas, magres o los mújoles y sus huevas.
Las especies se reproducen en el mar abierto, pero colonizan las lagunas como juveniles para crecer en su interior, aprovechando su elevada producción biológica y la inexistencia de grandes depredadores. Por ello, en la mayoría de las lagunas de todo el mundo, y particularmente en el Mediterráneo, se han desarrollado sistemas similares de pesca (encañizadas, bordigues, valli di pesca) que permiten la entrada de juveniles, pero impiden la salida de los adultos en su migración reproductiva.
Asimismo, sostienen también importantes explotaciones salineras que crean un ambiente hipersalino, que incrementa la biodiversidad de especies microbianas y de invertebrados, y favorecen importantes poblaciones de aves acuáticas.
Pero, al contrario que en la gran mayoría de las lagunas costeras, donde la elevada productividad va asociada a aguas turbias como consecuencia de la proliferación de algas microscópicas que constituyen el fitoplancton, el Mar Menor es capaz de mantener aguas transparentes. Esto lo hace especialmente adecuado para el desarrollo de actividades turísticas, de talasoterapia, de baño, deportes náuticos y de ocio en general, lo que ha hecho de esta laguna un motor económico en la Región de Murcia.
Sin embargo, estas mismas características han hecho de él un ecosistema altamente presionado por las actividades humanas desde hace más de 4.000 años, cuando los fenicios iniciaron la actividad minera en las sierras colindantes. La explotación supuso una entrada directa de metales pesados que se mantuvo hasta la primera mitad de la década de 1950.
Si bien la actividad minera cesó, las presiones humanas continuaron con el desarrollo urbano y turístico en las décadas de 1970 y 1980. La construcción de puertos deportivos, el dragado de canales, la invasión de nuevas especies (algunas como el alga Caulerpa prolifera han incrementado la materia orgánica y la anoxia en los sedimentos), y la creación de playas artificiales y espigones, son las muestras más evidentes.

La actividad humana asfixia la laguna

Más que reemplazarse unas a otras, estas actividades han ido superponiéndose y sumando sus impactos. Finalmente, en la década de 1990, con el cambio en el régimen agrícola de secano a regadío. Se inició así un proceso de eutrofización, que se produce por la entrada masiva de agua y nutrientes desde la cuenca de drenaje por vertidos directos de las salmueras producidas por la desalobración –eliminación de la sal de agua del mar–.
Las lagunas costeras son particularmente sensibles a la eutrofización. En numerosos casos, ésta termina convirtiéndose en un fenómeno crónico con crisis distróficas, caracterizadas por presentar fluctuaciones drásticas en la producción primaria, ya sean estacionales o diarias, que producen un fuerte desequilibrio en el balance de oxígeno.
El sistema pasa de estar sobresaturado –durante las fases efímeras de alta producción autótrofa y acumulación de materia orgánica–, a períodos de anoxia –cuando pasa a fases heterotróficas con un alto consumo de oxígeno – que pueden llevar a la muerte masiva de organismos bentónicos y a cambios drásticos en la distribución de las especies.
Los procesos de eutrofización, una vez desencadenados, son difíciles de frenar y más aún de revertir. De hecho, debido a la liberación progresiva de nutrientes producida por la remineralización de la materia orgánica acumulada en el sedimento, el empobrecimiento de las especies y la simplificación de la red trófica, el estado eutrófico puede prolongarse durante mucho tiempo. Incluso si se toman medidas drásticas que corten la entrada de nutrientes desde tierra.

Reequilibrios hasta el colapso

Durante casi 30 años, la complejidad ecológica del Mar Menor y sus mecanismos homeostáticos le han permitido neutralizar dichas presiones y mantener la calidad y transparencia de las aguas.
Las primeras evidencias de la lucha que se estaba manteniendo fueron las proliferaciones de medusas ocurridas durante los meses de verano. Dicha complejidad ecológica y los mecanismos que la estructuran favorecieron también una rápida recuperación de la laguna en 2018, tras una breve reducción en la descarga de agua y nutrientes durante el año anterior. Esto permitió, más adelante, una nueva recuperación tras las DANAS de 2019 (depresión aislada en niveles altos) y el primer fenómeno de anoxia catastrófico que ha vivido el Mar Menor desde que existen datos.
Las actuaciones en los canales de comunicación deben moverse en un equilibrio delicado entre el mantenimiento de los flujos que garantizan la supervivencia del sistema, pero con las suficientes restricciones a los mismos que impidan la pérdida de gradientes y la excesiva homogeneización hidrológica y de las comunidades.
Todos los ecosistemas pueden soportar presiones hasta un límite. Las medidas que lograron la disminución de la descarga de agua y nutrientes en el Mar Menor en 2017 eran meramente coyunturales y basadas en prohibiciones. Son necesarias infraestructuras estables que ayuden a tener control sobre la gestión del agua, porque dichas descargas volvieron en forma más difusa, forzadas por un nivel freático desbordado y sobrealimentado por las sucesivas DANAS.

Infraestructuras, planificación y buenas prácticas

Este verano ha vuelto a desequilibrarse y a sufrir crisis distróficas acentuadas con los periodos de calma y las altas temperaturas que reducen la oxigenación de la columna de agua.
La recuperación del Mar Menor solo será posible si las necesarias regulaciones de los usos en su cuenca van acompañadas de una infraestructura, con los correspondientes límites al crecimiento, códigos de buenas prácticas y la adecuada planificación espacial. Esta debe permitir gestionar el agua bajo el nivel freático, y las plantas de desalobración y desnitrificación reutilizar el agua y evacuar las salmueras sin riesgos ambientales. Por supuesto, sin olvidar la conservación de zonas naturales y la posible creación de filtros verdes artificiales que introduzcan retardos en los flujos de agua y nutrientes.
Algunas de estas infraestructuras deben ser construidas, pero otras muchas ya existen en las zonas de cultivo. Se necesita una red integradora, una planificación adecuada y sistemas de coordinación y control. Solo así podrán hacerse compatibles sectores productivos primarios (como la agricultura y la pesca), con sectores terciarios, como un turismo planificado y basado en la naturaleza, con la integridad ecológica del ecosistema.
En definitiva, en el marco de los llamados crecimiento azul y pacto verde. Pero todo ello requiere también claridad de objetivos, trabajar con los datos y discutirlos buscando soluciones. El juego político o los integrismos ideológicos son un mal camino para logarlo.

29 ago 2021

LUNES 30 DE AGOSTO VUELVE LA CAFETERA, CON IRENE MONTERO.

¿Qué lecciones puede extraer de Afganistán la izquierda?
¿Está España fuera del peligro del retroceso y el fundamentalismo?
¿Qué actitud deben adoptar las sociedades europeas respecto al velo, el hiyab y otros símbolos?

17 ago 2021

Como augua de torbón. Guerra civil y represión franquista nel estremo noroccidental d’Asturias.

Es el libro de un compañero de La Comuna d'Asturies. Un trabajo de 6 años sobre la represión franquista en el occidente asturiano.
A historia d’úas víctimas hasta agora anónimas enmarcada nel contexto político y sindical da zona.
Para acceder al crowdfunding, puedes pinchar aquí.
"Como augua de torbón. Guerra civil y represión franquista nel estremo noroccidental d'Asturias é un llibro nel qu'empecéi a trabayar hai sete anos. Quixen cuntar a historia d'aquellas personas que s'atreveron a soñar con un mundo miyor, máis xusto, y que, por defender esos ideales, pagáronlo cua súa vida, cua prisión, col exilio ou, condo las tían, cuas súas propiedades. Pro tamén é a historia das súas familias, d'úas vidas marcadas pola probeza y, sobre todo, pol silencio y el medo.
Nestos sete anos fun xuntando datos sacaos de bibliografía y hemerotecas, das causas xudiciales abertas polos sublevaos y da documentación militar y municipal, pro tamén faléi con muitos fiyos y netos das víctimas, pra que me cuntaran a súa historia. El resultao é este llibro. Nas súas páxinas recóyense todos os casos que puiden localizar da represión desatada nos conceyos del estremo noroccidental d'Asturias despóis de que foran ocupaos nel brao de 1936 por úa columna militar del Exército sublevao. El territorio estudiao coye os conceyos de San Tiso d'Abres, A Veiga, Taramunde, Vilanova, Santalla y Samartín d'Ozcos, Castripol, Tapia, El Franco, Cuaña, Navia, Villayón, Bual y Eilao.
125 asesinaos, 81 fusilaos despóis d'un conseyo de guerra, medio centenar de cayidos en combate, úa treintena de mortos por fame y enfermedades nas cárceles que sumar al camín das 400 personas que pasaron por prisión, ademáis d'outro medio centenar d'exiliaos. Ese é el balance da represión franquista sobre os nacidos ou vecíos da zona estudiada, alomenos cua información que puiden atopar.
El llibro tamén analiza el contexto histórico y político local nos anos da Segunda República, cunta os menos de quince días despóis del golpe militar en qu’a zona tuvo baxo el control das autoridades republicanas, esplica a entrada das tropas rebeldes y afonda despóis nos mecanismos de represión xudicial y estraxudicial que sufriron as personas significadas como d'esquerdas. Pro tamén fala d'outros aspectos como a organización local da Falanxe, a represión específica contra as muyeres, os fugaos y escondidos, os campos de concentración, as depuracióis ou a represión económica.
Anque se fala de todas as víctimas, por mínima que sía a información que téñamos d'ellas, el última parte del llibro céntrase nas biografías de 100 casos particulares dos que se puido atopar máis datos y qu'ás veces incluyen a máis d'úa persona condo as víctimas eran parentes.
El obra ta escrita nesta llingua que tou usando, el gallego-asturiano, a llingua que falaban as máis das víctimas. A súa historia nun podía cuntarse d'outro xeito máis que cuas súas palabras."

16 ago 2021

Virus frente a vacunas, una batalla evolutiva que debe ganar la ciencia.

Por Luis Enjuanes, Isabel Sola y Sonia Zúñiga, investigadores del Laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC).

Con la población humana como campo de batalla, el SARS-CoV-2 y las vacunas llevan meses enzarzados en una escalada evolutiva. Ayer se hacía público que PHH-1V de la compañía Hipra será la primera vacuna contra la covid desarrollada íntegramente en España que se probará en humanos. Otro equipo español quiere lograr una vacuna nasal, capaz incluso de impedir la infección y expone aquí las estrategias de que dispone la ciencia.
El equipo de Isabel Sola, Luis Enjuanes y Sonia Zúñiga en el laboratorio de coronavirus del CNB-CSIC / CSIC

Los virus mejoran su estrategia para evitar nuestra respuesta inmune, y los científicos tienen que evolucionar sus vacunas para mantener su capacidad de defensa. Estamos ante una lucha interminable, pero la ciencia ha conseguido eliminar algunos virus y es posible que también termine con el SARS-CoV-2, eso sí, con un trabajo constante.
En la actualidad hay más de 200 candidatos a vacunas de diversos tipos en desarrollo para prevenir las infecciones por coronavirus patógenos como el SARS-CoV-2. Estas vacunas se basan en una larga lista de tipos y tecnologías.
Las compañías farmacéuticas dedicadas a su producción prefieren desarrollar vacunas químicamente definidas, basadas en pocos elementos que no puedan evolucionar, tales como proteínas purificadas. Sin embargo, estas vacunas no suelen ser inductoras de respuestas inmunes fuertes en mucosas, que es donde se requiere la inmunidad que protege frente la invasión de virus respiratorios como los coronavirus.

Vacunas aspiradas versus inyectadas

Esta inmunidad solo se induce eficientemente proporcionando un antígeno que se expresa en las propias mucosas respiratorias, por lo que su administración debería de ser intranasal.
Esta ruta de administración requiere más controles que muestren que la vacuna no cruza la barrera hematoencefálica, pasando desde la circulación sanguínea al cerebro y causando problemas secundarios adversos, por lo que son más difíciles de aprobar por las agencias reguladoras del medicamento. En consecuencia, las farmacéuticas se decantan inicialmente por las vacunas administradas intramuscularmente.
Ahora bien, la administración de antígenos por vía intramuscular induce una respuesta inmune humoral y celular sistémica —en órganos internos— que es de bajo nivel y corta duración en las mucosas, lo que implica la necesidad de administrar al menos dos dosis para inducir una respuesta inmune que dé una inmunidad esterilizante —que no permita el crecimiento del virus en una posible reinfección posterior—. Este es un problema común de las vacunas actuales frente al SARS-CoV.

Vacunas modernas gracias al conocimiento

Se consideran vacunas modernas aquellas que se han derivado del estudio de la interacción del virus con el hospedador. Estas investigaciones han facilitado la identificación de genes del virus no esenciales para su replicación, pero cuya eliminación los atenúa.
Normalmente estos genes del virus están implicados en la neutralización de la respuesta innata del hospedador —el organismo humano, en este caso—, que actúa a las tres o cuatro horas después de la infección por los virus, evitando así la producción de los interferones, llamados así porque estas moléculas interfieren con la replicación de los virus. Los virus atenuados generados por técnicas de ingeniería genética son candidatos a vacunas.
Las otras vacunas modernas están basadas en ARN mensajero (mRNAs), que expresan la proteína S de coronavirus.

Basadas en virus recombinantes o inactivados

Una docena de vacunas para el SARS-CoV-2 ha entrado ya en ensayos clínicos fase III en humanos, la etapa en que se verifican de forma robusta la seguridad y la eficacia. De ellas, cuatro están basadas en vectores derivados de adenovirus recombinantes que expresan la proteína S del SARS-CoV-2; son vacunas que se crecen con títulos muy altos, por lo que su coste es relativamente reducido.
En esta categoría entran dos ya aprobadas y que actualmente se administran en España: la de la Universidad de Oxford y la compañía AstraZeneca, basada en un adenovirus de chimpancés; y la vacuna de la compañía Janssen Pharma que utiliza un vector basado en el adenovirus humano 26.
Las demás son una vacuna de la compañía CanSino Biologics en colaboración con el instituto de Biotecnología de Pekín (China), basada en el adenovirus humano 5; y la vacuna rusa desarrollada por el Instituto Gamaleya de Moscú, basada en dos adenovirus con serotipos 5 y 26 (uno de ellos se aplica en la primera inmunización y el otro en la segunda, lo que permite que la inmunidad inducida por el primero no afecte a la aceptación de la segunda dosis, también basada en un adenovirus).
Otras vacunas, como la de la firma china Sinovac y de la farmacéutica Nacional China Sinopharma, están basadas en el SARS-CoV-2 inactivado químicamente. El 90% de las personas vacunadas con ella produjeron anticuerpos neutralizantes específicos para el virus, y manifestaron síntomas adversos suaves, pero no reacciones de importancia.

Basadas en ARN mensajero

Las dos primeras vacunas contra la COVID-19 que han conseguido ser aprobadas están basadas en mRNAs que codifican la proteína S del SARS-CoV-2. Estas vacunas están producidas por un consorcio de las compañías BioNTech (alemana) y Pfizer (estadounidense), o por la compañía estadounidense Moderna y los Institutos Nacionales de Salud de EE UU.
Ambas inducen una protección de en torno al 95%, pero no inducen una inmunidad esterilizante, por lo que habrá que mejorarlas en un futuro próximo.

Una decena de vacunas desarrolladas en España

En nuestro país se están desarrollando más de diez vacunas basadas en algunas de las tecnologías citadas. De ellas, los tres candidatos más conocidos se están diseñando en laboratorios del CSIC.
La que desarrolla el equipo de Vicente Larraga en el CIB-CSIC está basada en un vehículo sintético de ADN -un plásmido-, en el que se introduce un gen del propio coronavirus SARS-CoV-2 para que una vez inyectado estimule la inmunidad del receptor.
La vacuna dirigida por Mariano Esteban con la colaboración de Juan García Arriaza, en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB), utiliza una variante del virus de la viruela fuertemente atenuada porque a su genoma se le han eliminado en torno a un 30% de sus genes y es, de las vacunas del CSIC, la que va más adelantada.
La vacuna desarrollada por Luis Enjuanes con la colaboración de Isabel Sola en el Laboratorio de Coronavirus del CNB está basada en replicones RNA derivados de los genomas de los virus MERS-CoV o del SARS-CoV-2. Un replicón es una copia del genoma RNA del virus, del que se han eliminado varios genes; por ello está atenuado y su propagación es deficiente, lo que lo hace muy seguro. Al mantener genes que codifican antígenos que inducen protección, estos replicones inducen una respuesta inmune protectora.
En ensayos preclínicos en modelos animales los replicones RNA derivados del MERS-CoV han mostrado una inmunidad esterilizante. Esto impide que el virus se replique en los animales vacunados, por lo que se bloquea la transmisión del virus.

El objetivo de una vacuna esterilizante española

Una tecnología análoga se está aplicando al SARS-CoV-2, y se están desarrollando dos formulaciones alternativas. Una es la síntesis in vitro del replicón RNA que se administra protegido con polímeros.
La segunda versión se basa en la producción del RNA del replicón dentro de células empaquetadoras, llamadas así porque proporcionan las proteínas que se necesitan para la producción masiva de partículas similares a virus. Estas vacunas tienen un alto potencial, pero todavía han de demostrar su eficacia e inocuidad en las personas.
La inmunogenicidad y estabilidad de las vacunas generadas se puede mejorar modificando la estructura, función y antigenicidad de la glicoproteína S del SARS-CoV-2. Además, su información genética se debe actualizar al menos anualmente para que mantengan su eficacia frente a las nuevas variantes virales que constantemente emergen por la evolución natural de estos virus. La escalada evolutiva virus-vacunas nos obliga a los científicos a estar permanentemente en guardia.

14 ago 2021

Enfermeras: vacunas, ciencia y pasión por la prevención.

Florentino Pérez Raya es presidente del Consejo General de Enfermería.
05/08/2021
Las enfermeras y enfermeros somos fundamentales en esta pandemia, tanto en el cuidado del paciente como en la vacunación de la población general. Nuestro papel se extiende antes y después de la inmunización, acompañando a las personas con humanidad y empatía. Somos las mayores defensoras de la prevención.

Será el paso del tiempo lo que nos proporcione la perspectiva suficiente para asimilar lo que hemos vivido en el último año y medio. Como enfermeras y enfermeros, y como ciudadanos, seguimos expectantes y esperanzados mientras observamos cómo la ciencia puede revertir gracias a la vacunación esta pesadilla que nadie imaginó.
De forma paralela, no dejamos de luchar en los hospitales por sacar adelante a los pacientes que, en menor medida, ingresan por las complicaciones de su infección. Todo ello sin dejar de cuidar a las personas con cáncer, a los diabéticos, a los pacientes pluripatológicos o de atender partos. Como todos sabemos, el abordaje de todo ese universo de patologías ajenas al coronavirus se ha visto resentido.
Las enfermeras, que lo hemos dado todo desde que comenzó la pandemia con un grado de esfuerzo y sufrimiento inimaginable, ahora desempeñamos una labor crucial en el proceso de vacunación de la población. La inmunización a gran escala que se inició a finales del año pasado supone una operación de medicina preventiva sin precedentes.
Sabíamos que iba a salir bien. Si al principio hubo retrasos, fue debido a la escasez de dosis y a problemas logísticos a escala nacional e internacional. Pero en lo que se refiere al personal, la movilización de las enfermeras para desempeñar esta misión fue, sin duda, garantía de eficacia y seguridad. Pero sería un error de base considerar a las enfermeras como meras administradoras de dosis con la inmunización frente al COVID-19.
Pese a las imágenes de los centros de vacunación –en hospitales, estadios o empresas– con colas de ciudadanos que descubren su brazo para recibir el pinchazo, no podemos caer en el error de limitar el acto vacunal a un momento puntual, ni mucho menos considerarlo como una suerte de cadena de montaje o pensar que los seres humanos son sujetos pasivos y aborregados que se ponen la vacuna porque lo dicen las administraciones sanitarias o el Gobierno. No, nada de eso.
Viendo cómo se gestaban las sucesivas fases del desarrollo y la comercialización de las distintas vacunas hemos sido testigos privilegiados del avance de la ciencia, de cómo el saber y los avances tecnológicos pueden cambiar el destino de la humanidad, de evitar que la muerte entre por la puerta de los hogares y destroce familias enteras.
Y en ese proceso admirable, las enfermeras no solo administramos la vacuna, sino que participamos en todo momento: antes, durante y después.
Antes de vacunar hay que entrevistar y analizar las condiciones de salud de base del paciente, así como saber manipular y preparar las dosis. Las enfermeras estamos muy formadas en este campo. Después de la inoculación nuestra labor no termina. Entonces hay que estar alerta –y registrar– cualquier posible reacción adversa al virus atenuado o al ARN modificado, según la vacuna que reciba el ciudadano. Las enfermeras estamos preparadas para actuar ante una emergencia que podría darse como consecuencia de la vacuna o cualquier percance que pudiera sufrir cualquiera de las personas que aguardan su turno.
Hay otra labor silenciosa y no siempre valorada. Desde hace demasiados años, las vacunas se ven rodeadas de un halo de escepticismo y recelo alentado por colectivos antivacunas que ignoran que este avance de la medicina probablemente es el responsable de que ellos estén aquí divulgando noticias falsas y no perdieran la vida a los cinco años por una enfermedad evitable.
Las personas que acuden a vacunarse frente al COVID-19 muchas veces expresan dudas, miedos o nervios. En esos momentos previos y durante la administración de la vacuna, las enfermeras tenemos un papel crucial al proporcionar a la población información fiable y, sobre todo, con humanidad y empatía. Esto es algo inherente a la condición de enfermera.
Las enfermeras somos las mayores defensoras de la prevención, en todos los sentidos, y tenemos que trasladar esa pasión a los pacientes, de cómo, más allá de las vacunas, podemos cuidarnos para evitar algunos problemas de salud en el futuro.
También la sociedad debe aprovechar la desgracia en la que estamos sumidos para valorar los avances científicos, la salud pública o los roles de los profesionales sanitarios. La pandemia ha monopolizado prácticamente todas las conversaciones y las informaciones en los medios de comunicación, y eso ha propiciado que la población aumente su nivel de conocimiento de algunos aspectos de la epidemiología, las vacunas o la microbiología.
Quedémonos con el lado positivo de esta emergencia sanitaria, que ha dejado dolor y ruina económica. Aprendamos de todo esto para saber afrontar desde el punto de vista científico, humano, económico o emocional otras crisis sanitarias que pueden esperarnos en un futuro próximo.
https://www.agenciasinc.es/

12 ago 2021

Estos son los mecanismos de las vacunas para activar el sistema inmunitario.

Carlota Dobaño Lázaro es jefa del grupo de Inmunología de la Malaria del Instituto de Salud Global (ISGlobal) de Barcelona, un centro impulsado por la Fundación “la Caixa”.
21/07/2021
Las vacunas contra el COVID-19 activan y generan defensas contra la infección de SARS-CoV-2. Pero, ¿cómo funcionan las células y moléculas que protegen el organismo de futuras infecciones?
Recreación de linfocito T. / © Adobe Stock

El cuerpo humano se defiende frente a agentes invasores a través de un complejo sistema de células y moléculas que reconocen y atacan de manera muy coordinada cualquier señal de peligro que nos aceche: el sistema inmunitario, que puede prevenir la infección y controlar la enfermedad asociada.
En ocasiones, la inmunidad consigue mitigar las manifestaciones clínicas o síntomas de la enfermedad y su gravedad, pero no elimina la infección causante. De este modo, las infecciones pueden dar lugar a un amplio espectro de manifestaciones clínicas, desde presentaciones asintomáticas, pasando por formas leves de la enfermedad, hasta las más graves, e incluso la muerte.
La eficacia de la inmunidad frente a las enfermedades depende del resultado de la interacción entre los tres actores principales: el tipo de patógeno, las características de cada persona y la exposición a elementos del ambiente, como la nutrición.
Las vacunas pretenden activar el sistema inmune y generar una memoria imitando las infecciones, pero sin sus efectos nocivos. Para ello, las vacunas incorporan los elementos fundamentales de la reacción inmune: el adyuvante, que estimula la inmunidad innata; y el antígeno, que estimula la inmunidad adaptativa; formulados con un vehículo que las introduce en las células del sistema inmune.
Las vacunas eficaces son aquellas que imitan o mejoran la inmunidad natural estimulando los anticuerpos y los linfocitos T que, conjuntamente, bloquearán funciones esenciales del ciclo vital del microbio o lo eliminarán para prevenir el contagio o la enfermedad.

Inmunidad innata vs inmunidad adaptativa

La inmunidad innata es la primera línea de defensa tras el contagio inicial. Actúa de una manera rápida, no es específica y no tiene memoria, pero se puede entrenar. Los principales protagonistas a nivel celular son los monocitos, macrófagos, células dendríticas y neutrófilos, entre otros. También destacan las citocinas y quimiocinas, que median la inflamación y la comunicación entre células para activar diferentes funciones.
Las células inmunes innatas patrullan por el organismo preparadas para actuar frente a cualquier agente invasor. Cuando se produce una infección, son las primeras en intervenir localmente en el tejido afectado, de manera que provocan una primera respuesta protectora inflamatoria.
En cambio, la inmunidad adaptativa es una defensa a largo plazo. Tarda más en actuar, porque debe ser activada por la inmunidad innata y madurar. Es específica y tiene memoria, de manera que cuando le presentan un patógeno, recuerda si ya lo ha visto anteriormente y, en ese caso, responde más rápidamente. Esta es la característica clave de las vacunas.
Los principales protagonistas de la inmunidad adaptativa son los anticuerpos o inmunoglobulinas, que neutralizan el microbio o facilitan su eliminación mediante células innatas. También desempeñan un papel importante los linfocitos B, que secretan anticuerpos; y los linfocitos T, tipo CD4+ y CD8+, que eliminan las células infectadas, producen citocinas, regulan la inflamación y ayudan a los linfocitos B.
En cambio, las células innatas reconocen patrones moleculares asociados a patógenos que no son específicos, como los antígenos, pero que son clave para activar tanto las células innatas como las adaptativas, y que constituyen elementos esenciales de las vacunas (los ‘adyuvantes’).
https://www.agenciasinc.es/

11 ago 2021

Las afirmaciones falsas de Arturo Vinuesa sobre el coronavirus y la COVID-19.

MALDITA CIENCIA.
Nos habéis consultado por un vídeo que circula al menos desde agosto del médico de familia especializado en las pseudociencias homeopatía, constelaciones familiares y biodescodificación Arturo Vinuesa, colegiado en Navarra, en el que realiza afirmaciones falsas sobre el coronavirus, la COVID-19, las PCR y el 5G.
Articulo entero.

7 ago 2021

Un trabayu d'investigación de 6 años.

La Comuna d'Asturies:
Un trabayu d'investigación de 6 años. Un imprescindible.
Entrevista a Xosé Miguel Suárez Fernández:
"En 2014 se sumó a la conocida como “Querella Argentina”, la única causa abierta en el mundo que investiga los crímenes del franquismo. Lleva abierta más de una década. ¿En qué fase está y qué expectativas tiene al respecto?
-Fue muy emocionante poder presentar el caso de mi abuelo en el Consulado de Argentina en Madrid para sumarlo a la Querella. La Justicia y el Estado español nunca quisieron escuchar a las víctimas dela represión franquista y por fin encontré una Administración que me atendió, aunque fuera de otro país. En todos estos años se siguieron sumando más denuncias de todo el Estado y se consiguieron cosas importantes, como la petición de extradición del ministro Martín Villa, que está pendiente de resolver. De todas formas, lo verdaderamente importante sería que la Justicia y el Estado español asumieran la obligación que tienen de juzgar esos crímenes aquí. Hasta ahora, sobre todo se han dedicado a entorpecer las acciones iniciadas en Argentina..."


4 ago 2021

¡Queremos la exhumación del luchador antifranquista Cipriano Martos Jiménez!

Queremos la exhumación de Cipriano Martos Jiménez y que su familia lo pueda inhumar junto a sus padres en Granada y poder despedirle como se merece un republicano que no abandonó la lucha por la libertad.
Esta recogida de firmas es una reivindicación y un homenaje no solo a Cipriano, también, como él querría, a todas las personas detenidas, torturadas, encarceladas y asesinadas en las comarcas de Tarragona desde la entrada de las tropas franquistas hasta la Transición. Queremos recordar a todas las antifascistas detenidas y torturadas en la misma caída que Cipriano como su compañero Pascual Carrilero Carrilero, también presente en la Querella Argentina. No queremos olvidar tampoco al trabajador Juan Gabriel Rodrigo Knafo muerto en la ciudad de Tarragona en 1976 a los 19 años de edad cuando era perseguido por la policía por manifestarse contra los asesinatos del 3 de Marzo en Vitoria. Ni tampoco olvidamos a los cientos de represaliados y muertos de una Transición que nada tuvo de ejemplar.
Por todo lo expuesto os rogamos a personas, entidades, asociaciones y colectivos de defensa de los derechos humanos y de las víctimas del franquismo y la Transición que firméis esta petición de Verdad, Justicia y Reparación para exigir la exhumación de Cipriano Martos Jiménez a la Consellera de Justícia de la Generalitat de Catalunya.
Firma la petición para la exhumación de Cipriano Martos Jiménez ¡Aquí!

 
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