FꓤANCISCO JAVIER ЯODRÍGUEZ AMOЯÍN

Anekdotas o lapsus na razón.

29 abr 2020

Homenaje a Chato Galante

En la madrugada del 29 de marzo Chato nos dejó.
Ha pasado un mes y el dolor no cesa ni disminuye. Publicamos el artículo que Carlos Olalla publicó hace unas semanas dedicándole un poema.

Chato Galante: compromiso, corazón y ternura

Carlos Olalla*. LQS. Abril 2020


Oírte contar tu historia, hablar sin odio del dolor que te causaron, verte derramar lágrimas que solo los más grandes dejan caer, sentir la fuerza de tu necesidad de justicia, verte caminar de derrota en derrota hasta la victoria final
Entraste en mi vida cuando, hace unos años, vine a vivir a Madrid. Y lo hiciste como solo tú sabías hacerlo, inundándolo todo. Solo te conocía por referencias. Es lo que tiene ser un mito, Chato. Había oído de tu espíritu inquebrantable, de tu compromiso, de tu generosidad, de tu profunda e irrenunciable coherencia. Y de repente te tenía ahí, cabello blanco, sonrisa sabia. No sé si lo que más me llamó la atención de aquel día fue tu calidez o tu humildad. Estábamos allí para organizar un acto contra la impunidad del franquismo, uno más. No sé a quién se le ocurrió que lo presentase yo. No te puedes imaginar lo que supuso para mí que tú y tus compañeros y compañeras de La Comuna me invitarais a presentar aquel acto, a mí, que, por edad, solo di unas cuantas carreras delante de los grises y poco más.
Aquel fue el primero de otros muchos actos que siguieron. Y tú siempre estabas por en medio, mojándolo todo, como diría Eduardo, con esa luz que irradiabas. Solías quedarte detrás, no querías protagonizar ni molestar. Sabiendo una y mil veces más que yo de micros, luces y escenarios, no solo me pedías mi opinión sino que me dejabas hacer cuanto quisiera. Esto aquí, aquello allá, aquello otro más allá… Cuando me asaltaba una duda, porque las dudas siempre asaltan al analfabeto de lenguajes sónicos y lumínicos, acudía a ti y tú, invariablemente, sonreías, me decías tú mismo y siempre acababas diciéndome el mantra que me enseñaste: “Tranquilo, todo saldrá bien. Está hecho con amor”
Quizá eso de ser hermanos de infartos y stents nos unió en esa comunión invisible y silenciosa que une a quienes le hemos guiñado el ojo a la parca. Pocas personas como tú me han inspirado tanta ilusión, seguridad y confianza. Eras ese hermano mayor que sabes que siempre te tenderá su mano, que estaba ahí cuando más le necesitabas, que haciéndolo todo parecía no hacer nada porque todo lo hacía desde el silencio y la sonrisa. Hacedor de mil consensos, mullidor de mil acuerdos, siempre sabías dónde y cuándo quitar o añadir aquella palabra capaz de superar diferencias y unirnos a todas.
Oírte contar tu historia, hablar sin odio del dolor que te causaron, verte derramar esas lágrimas que solo los más grandes dejan caer, sentir la fuerza irresistible que te daba tu necesidad de justicia, verte caminar de derrota en derrota hasta la victoria final, verte hacerlo sin agachar jamás la cabeza ni perder tu sempiterna sonrisa… Son tantas las cosas que me quedo de ti. Más de una vez, al calor de un vino en cualquier barra, te comenté que me hubiera encantado tener nietos. No sabes cómo siento ahora no tenerlos, Chato, porque me hubiera gustado poder contarles que un día te conocí, que conocí a un gigante enorme y bonachón que iba por la vida arreglando el mundo regalando ternura.
LA NOCHE QUE MURIÓ LA TERNURA
(A Chato Galante)
La noche que murió la ternura
estabas monitorizado y solo.
Mascarillas y manos azules
luchaban por salvarte.
Vencedor de mil batallas,
cerraste los ojos para buscar a los tuyos.
No podían estar contigo, lo sabías,
pero tú sí podías sentirles cerca.
Todos pasaron ante ti,
con sus risas y sus carcajadas,
con su silencio algunos,
con el grito compartido los más.
En.
Una desconocida sensación de paz
invadió tu cuerpo y tu silencio.
Eras silencio, pero no soledad.
Tú nunca estuviste solo.
En tu interior te llamaba el último abrazo,
aquel con el que todos contamos.
Cuando ya creías que no iba a llegar,
la suave caricia de una mano azul
agarrando la tuya
te hizo abrir los ojos.
Nos buscaste en los suyos.
En aquellos ojos anónimos
nos viste a todos,
una profunda sensación de calma y paz
te ayudó a cerrarlos y, en silencio,
dejaste escapar tu última sonrisa
mientras susurrabas
“Aquí no se rinde nadie”

Hoy traigo a #encasatambienhaypoesia "La noche que murió la ternura", un poema que he escrito recordando a Chato…
Publicada por Carlos Olalla en Lunes, 20 de abril de 2020

27 abr 2020

EL CORTE EN RTVE.

EL CORTE EN RTVE
Así arrancó la huelga general 14-D-1988. 

Jaime Martínez.

Casi ocho millones de trabajadores fueron a la huelga el 14 de diciembre de 1988, a la que se sumaron el comercio, la hostelería, la Unión de Actores y Actrices, la Coordinadora de Organizaciones Agrarias, el Consejo de la Juventud, 1.200 intelectuales y hasta la Asociación de futbolistas. Las 24 horas del mayor Paro General vivido en España empezaron con el corte de emisiones en la radio y televisión públicas que llevaron a cabo los trabajadores de RTVE en los primeros segundos del día. Este libro cuenta al detalle cómo se organizó y llevó a cabo el corte, que ha quedado en la Historia como símbolo de aquella huelga. Y para ello, el autor se ha entrevistado con casi ochenta personas de RTVE, incluidos varios directivos y una ministra, con objeto de conocer todos los puntos de vista que redondeen la verdad de lo que pasó.
El autor:
Jaime Martínez (1943, Nepas, Soria). Trabajó de niño y de joven en el campo de sus padres y de jornalero en campo ajeno. A los quince años recaló en Madrid para estudiar electrónica, y allí sigue. Fue radiotécnico, camarero, limpiador, vendedor de libros, cronista deportivo en Marca y corrector tipográfico antes de llegar a TVE, en la que pasó 33 años y donde desempeñó varias tareas. Dedicó una parte importante de su tiempo al sindicalismo en Comisiones Obreras y en el Comité de Empresa, del que fue secretario y presidente, respectivamente, más de veinte años. Desde su jubilación ha escrito más de trescientos relatos cortos y largos (firmados como Jaime de Nepas), algunos de los cuales fueron premiados por Juan José Millás en su programa de la cadena SER.
  • Autor: Jaime Martínez
  • ISBN: 978-84-121087-1-2
  • 212 páginas

 

26 abr 2020

Diálogos de El Garaje: Recital de Poesía en cuarentena


👩 📖 Diálogos de El Garaje:
Recital de Poesía en cuarentena
https://elgarajeediciones.com/poesia/
📆 Jueves 30 de abril
⏱ 18:00 horas
👥 Para unirte a la charla de este jueves debes descargar la herramienta ZOOM, muy sencilla de utilizar, que puedes encontrar en este enlace: https://us04web.zoom.us/download.
▶️ A continuación, envía un whatsapp al siguiente número ☎️ 696768351 indicando que quieres asistir.
🆗 El mismo jueves te mandaremos por WhatsApp los códigos y el enlace para acceder a la sesión.
Si guardas el número en tu móvil te aseguras recibir la información.  Mi nombre es Fɹancisco Javier Яodríguez Amorín.

19 abr 2020

La Humanidad que soñamos

Blog Verdad, Justicia y Reparación/Público

Por Jesús Rodríguez Barrio, miembro de La Comuna.

https://blogs.publico.es/verdad-justicia-reparacion/2020/04/18/la-humanidad-que-sonamos/

Entonces los genocidas, los grandes violadores de los derechos humanos, los grandes asesinos de la humanidad habrán recibido un golpe histórico y ya no será posible pensar solamente en el castigo de ellos sino en la prevención del genocidio.

Estas palabras de Carlos Slepoy Prada, nuestro inolvidable Carli, pertenecen al alegato que pronunció el 29/10/1998, ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, defendiendo la competencia española para juzqar los crímenes de la dictadura argentina bajo el principio de justicia universal.

El 14/04/2010, invocando este mismo principio, se presentó en Argentina una querella solicitando “el ejercicio de la jurisdicción argentina respecto a crímenes, que ofenden y lesionan a la humanidad, que permanecen impunes en España”. Esta querella, de la que Carli fue uno de los promotores junto a Darío Rivas e Inés García Holgado, dio lugar a la causa 4591/2010 (Querella Argentina) abierta en el Juzgado Criminal y Correccional Federal nº1 de Buenos Aires por la juez María Servini de Cubría. Y en el año 2012 se constituyó en España una red de apoyo a la Querella Argentina, integrada por organizaciones memorialistas, sindicales, sociales y políticas (entre ellas, La Comuna) para impulsar el apoyo a la querella. Esta red cristalizó en la Coordinadora CEAQUA, que desde entonces coordina las acciones judiciales de las víctimas del franquismo dentro y fuera de nuestro país, y de la que Carli y nuestro compañero Chato Galante, recientemente fallecido, fueron incansables militantes desde su creación.

El 18/09/2013, la juez Servini emitió orden de detención internacional contra varios miembros de las fuerzas represivas de la dictadura franquista (entre ellos, el torturador Billy El Niño) a los efectos de practicar declaración indagatoria como imputados en delitos de torturas. Por primera vez, desde el golpe de estado del 18 de julio de 1936, un tribunal imputaba a unos servidores del franquismo por crímenes de lesa humanidad. El auto que motivó esta resolución contenía una sólida argumentación jurídica, basada en los tratados y convenios internacionales y en la jurisprudencia establecida por los tribunales internacionales sobre derechos humanos, incluido el Tribunal Internacional de Nüremberg que sentó las bases de la jurisdicción universal por crímenes de genocidio y lesa humanidad.

La resolución se fundamentaba, igualmente, en las sólidas evidencias que demostraban que la justicia y los poderes del Estado Español estaban bloqueando sistemáticamente la investigación de los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura franquista, un sistema basado en la injusticia y el crimen que practicó el exterminio y la persecución sistemática contra un grupo entero de la población por motivos políticos y sociales. Una persecución que se extendió, bajo distintas formas, desde el primero hasta el último día de aquella dictadura sangrienta.

El 31/10/2014 la juez Servini emitió orden de detención internacional, también bajo la acusación de crímenes de lesa humanidad, contra una serie de responsables de la dictadura franquista, entre ellos había un ginecólogo, imputado por el robo de bebés, y también jueces, policías y ministros de la dictadura franquista. Uno de estos era Rodolfo Martín Villa, imputado como responsable de los asesinatos cometidos por las fuerzas policiales el día 3 de marzo de 1976 en Vitoria.
Las extradiciones solicitadas por la justicia argentina fueron denegadas en ambos casos. En el caso de los torturadores (Billy El Niño) fue la Audiencia Nacional, mediante una resolución emitida el 30/04/2014, y en el caso de los ministros (Rodolfo Martín Villa) fue el propio gobierno español quien denegó la extradición en marzo de 2015. Pero la Querella Argentina sigue viva y la juez Servini tiene previsto venir a España este año para tomar declaración a Martín Villa, el responsable político, no solo de los crímenes de Vitoria sino también de los que tuvieron lugar en la Semana Negra de 1977 en Madrid y en los Sanfermines de 1978 en Pamplona. Las víctimas de La Transición piden justicia y nosotros no olvidamos.

La lucha por la justicia es imparable y la denegación de las extradiciones no significó el final de las exigencias de justicia por parte de las víctimas del franquismo. Desde entonces, invocando el principio de “extraditar o juzgar”, las víctimas del franquismo hemos iniciado diversas querellas judiciales ante la justicia española. Por un lado los gobiernos municipales y autonómicos han iniciado acciones judiciales en representación de sus ciudadanos que fueron víctimas del franquismo. Y, al mismo tiempo, las víctimas de torturas hemos presentado decenas de querellas individuales contra varios torturadores franquistas, entre ellos González Pacheco (Billy El Niño).

Las instituciones y organismos internacionales siguen exigiendo a España que cumpla la legislación y los tratados internacionales sobre derechos humanos suscritos por el Estado Español. Desde el año 2014, los Relatores de las Naciones Unidas Pablo de Greif y Fabián Salvioli han visitado España en diversas ocasiones y han emitido informes muy críticos con respecto al trato que han recibido y siguen recibiendo las víctimas de desapariciones forzosas y otros crímenes de lesa humanidad bajo la dictadura franquista. Los informes han exigido el cumplimiento de los derechos de verdad, justicia y reparación y el establecimiento de garantías de no repetición. Y, de forma particular, han insistido en el enorme déficit que representa la denegación del acceso a la justicia para las víctimas del franquismo que se fundamenta de forma especial en la aplicación de la Ley de Amnistía de 1977, sistemáticamente utilizada como una ley de punto final para garantizar la impunidad de los crímenes del franquismo. Y también las instituciones del Parlamento Europeo se han manifestado de forma repetida para apoyar el acceso efectivo a la justicia de las víctimas del franquismo, derecho que hasta ahora se les ha negado en España.

La justicia española, en sus diversas instancias, ha rechazado hasta el momento todas las querellas presentadas por los crímenes del franquismo, pero la lucha por la justicia no conoce fronteras y una vez más recurriremos a las instituciones internacionales de derechos humanos. Varias de las querellas por torturas, que han sido denegadas por la justicia española, llegarán próximamente al Comité Internacional de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

No nos rendiremos nunca. El mejor homenaje que podemos hacer a Darío, Ascensión, Carli, Chato, y todos los luchadores que nos han dejado, es seguir luchando en defensa de la justicia, la verdad y la memoria. Aquí, en España, en Argentina y en el mundo entero. Estamos esperando que haya jueces con dignidad, que se comprometan con la justicia. La justicia de verdad, que es y será siempre la justicia universal.

Luchamos por el presente, porque las víctimas del pasado nunca recibieron justicia y siguen siendo las víctimas de hoy. Pero también, y por encima de todo, luchamos por un mundo mejor para el futuro. Para conseguir, como decía Carli en su inolvidable alegato, que los genocidas se sientan acorralados…….. que se respire mejor en el mundo……y que los derechos humanos no sean los derechos de la humanidad que tenemos en estos momentos, tan vulnerada en sus derechos, tan sometida a estos crímenes, sino los derechos de la humanidad que soñamos.


14 abr 2020

Campaña “10 aniversario de la Querella Argentina”

Puedes enviar un correo a rompelaimpunidad@gmail.com para mostrar tu apoyo a la investigación de los crímenes del franquismo desde el 14 al 21 de abril

⚖ Acompáñanos en el 10 aniversario de la querella argentina y comparte cartas, textos, imágenes, vídeos, expresando el apoyo y solidaridad con el único procedimiento abierto para juzgar los crímenes del franquismo.

🔍Queremos visibilizar el respaldo social a este instrumento de lucha contra la impunidad.

📌Entre el 14 y el 21 de abril, compilaremos y publicaremos lo que recibamos en los canales de Telegram, Twitter y Facebook de CEAQUA lo que nos enviéis.

📧 Para escribirnos, hazlo a rompelaimpunidad@gmail.com (máximo 200 palabras)

⃣ También puedes escribir un Twitter con el hastag #10aniversarioQuerellaArgentina

➡ Puedes ver la información en:

  • Telegram: https://bit.ly/2XEmvzZ
  • Twitter: https://twitter.com/Ce_AQUA
  • Facebook: https://bit.ly/2FQI5GT
Puedes escribir a la dirección

40 años de llucha contra la impunidá – 10 años de Querella Arxentina

40 anos de loita contra a impunidade-10 anos da querela arxentina

10 años de la Querella Argentina

40 años de lucha contra la impunidad – 10 años de Querella Argentina

CeAqua

El 14 de abril de 2010, se inició, en virtud del principio de Justicia Universal, la denominada Querella Argentina, la causa judicial penal que investiga los graves crímenes contra la humanidad cometidos durante la dictadura franquista y que tramita el Juzgado Criminal y Correccional Federal 1 de la República Argentina.

Entre los delitos que se investigan están desapariciones forzadas, fusilamientos, asesinatos,  niños robados, víctimas de trabajo esclavo, de torturas, malos tratos y abusos en campos de concentración, en cárceles, en comisarías, en cuarteles, en preventorios, detenciones arbitrarias,  persecuciones, agresiones sexuales; y una inacabable lista.

Gracias al empuje y a la constancia de cientos de personas que sufrieron estas graves violaciones de derechos humanos, sus familiares, organizaciones y algunas instituciones públicas, así como el apoyo de las asociaciones, sindicatos e instituciones argentinas, se ha logrado que la Querella Argentina sea uno de los instrumentos más eficaces de denuncia y de lucha contra las políticas de impunidad del Estado español que niegan el derecho a la tutela judicial efectiva a estas personas.

Dichas políticas de impunidad, intactas después de cuarenta años de democracia, consisten en la falta de investigación judicial de los crímenes aberrantes que se cometieron durante la dictadura franquista y en la utilización de un discurso de olvido, amnesia y perdón oficial a los criminales franquistas, invocando una supuesta dinámica de reconciliación “entre españoles”. Esto supone y representa una flagrante violación del Derecho Internacional de los Derechos Humanos al incumplir el Estado español sistemáticamente las obligaciones internacionales contraídas tras la ratificación de Tratados Internacionales en esta materia.

Como planteó en el Congreso de los Diputados español Fabián Salvioli, Relator Especial de las Naciones Unidas para el derecho a la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, la reconciliación es la recuperación de la confianza de la sociedad en el Estado. Solo a través de la restauración de la justicia y de la adopción de todas aquellas medidas reparadoras previstas en el Derecho Internacional,  la sociedad recupera la confianza en el Estado y se reconcilia con él.

Después de 10 años, celebramos la existencia y el trayecto de la Querella Argentina, reconocemos los logros conseguidos a través de la misma, pero no podemos olvidar que dicha causa judicial se tramita en Argentina porque el Estado español continúa desarrollando políticas de impunidad impropias e incompatibles con un sistema democrático.

Desde CEAQUA, en este décimo aniversario de la Querella Argentina, queremos reafirmar nuestro compromiso con la causa penal que seguiremos impulsando a pesar de los sistemáticos obstáculos interpuestos por el Estado español. También queremos recordar a todas aquéllas personas que nos dejaron en estos últimos años y que trabajaron con tanto esfuerzo porque el proceso judicial fuera todo un referente de lucha contra la impunidad, con una mención muy especial a Darío Rivas, como primer querellante y a Carlos Slepoy y Chato Galante como impulsores esenciales de CEAQUA

13 abr 2020

Décimo aniversario de la Querella Argentina

Este 14 de abril se cumplen 10 años de la interposición en Buenos Aires de la querella argentina contra los crímenes del franquismo por parte de Darío Rivas e Inés Holgado.

Jacinto Lara, uno de los abogados 1ue trabajan en el proceso ha publicado este artículo en el diario Público

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/31675/la-querella-argentina-o-el-exilio-judicial/

La querella argentina o el exilio judicial

JACINTO LARA BONILLA

Abogado de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CEAQUA)

El verbo exiliar se define como el destierro, el extrañamiento o la expulsión de alguien de un territorio.

Hoy 14 de abril, se cumplen diez años desde que se inició la conocida como querella argentina, la causa judicial penalque investiga los crímenes contra la humanidad que se cometieron por la dictadura franquista y todo ello como consecuencia directa de la expulsión de miles de personas de nuestro sistema judicial.

No podemos olvidar que la querella argentina se inició porque los Juzgados y Tribunales españoles, amparados y apoyados por el resto de poderes del Estado, expresaron con toda rotundidad que no tutelarían a todas aquellas personas y sus familiares que sufrieron las más graves violaciones de derechos humanos durante el citado período dictatorial. Esto es, les desterró o exilió judicialmente y les obligó a iniciar una acción penal a más de 10.000 kilómetros de sus territorios –en Argentina- por razones, fundamentalmente, de oportunidad política y no por motivos jurídicos que son los que deben fundamentar cualquier resolución judicial en el marco de un Estado de Derecho. Y es que el exilio, conceptualmente, tiene como eje central motivaciones políticas.

Por tanto, la querella argentina es el producto de un profundo fracaso, desde una perspectiva democrática, del Estado español. Pero, a su vez, es también un ejemplo de solidaridad internacional que pone de manifiesto la importancia y la sustancialidad propia del principio de justicia universal, por medio del cual pudo iniciarse esta acción judicial tan relevante y materializarse en el Juzgado Criminal y Correccional Federal 1 de la República Argentina, sito en Buenos Aires, en el que se tramita el referido proceso.

La longevidad del proceso es directamente proporcional a los logros conseguidos, debiéndose destacar el principal de ellos: haber otorgado amparo judicial a todas aquéllas personas que han recurrido a la justicia como mecanismo reparador e imprescindible en relación con los graves crímenes que fueron, han sido y son objeto de denuncia.

Ahora bien, el Estado español, fiel a una política de impunidad mantenida y sostenida durante 40 años de democracia, no ha colaborado un ápice en la tramitación de la referida causa penal. Más bien todo lo contrario, ha puesto todos los obstáculos posibles para tratar que el proceso naufragara, que no pudiera continuar tramitándose, denegando sistemáticamente el auxilio judicial que las autoridades argentinas cursaban a las españolas y que le ponían frente a un espejo que reflejaba una imagen ciertamente nefasta y que tan dura y severamente ha sido censurada desde diferentes instancias internacionales.

La respuesta del Estado español contrasta con el enorme entusiasmo y empatía que la querella argentina durante todo este tiempo ha provocado en amplios sectores sociales, políticos y sindicales y, cómo no, contrasta igualmente con el empuje de todas aquéllas personas que día tras día, mes tras mes y año tras año, continúan fortaleciéndola presentando cientos de denuncias que se incorporan a la causa y que conforman una fuente inagotable de energía, de combate y de dignidad.

A día de hoy quedan en el proceso multitud de trámites pendientes de cumplimentarse, desde la toma de declaración judicial a decenas de víctimas y sus familiares, a la toma de declaración indagatoria a los más de quince imputados vivos en la causa, entre ellos a Rodolfo Martín Villa. La declaración de Martín Villa está señalada para el próximo 26 de mayo y es muy probable que tenga que ser suspendida de nuevo como consecuencia de la crisis sanitaria mundial que ha generado la COVID-19.

También el Juzgado argentino tiene pendiente de resolver nuevas solicitudes de imputación, incorporar a la causa nuevas denuncias, así como practicar múltiples diligencias de prueba de carácter documental. Es más, en el momento en el que pueda tomar declaración a uno de los imputados, tendrá que decidir si finalmente lo procesa, lo que permitiría superar la fase de investigación e iniciar la fase de enjuiciamiento.

Así que nadie piense que la querella argentina languidece después de estos diez primeros años, no lo ha hecho y no lo hará, al menos hasta el momento en el que exista un canal adecuado en el Estado español que ofrezca una respuesta adecuada a las ansias y anhelos de justicia de tantas personas a las que se les ha negado durante tanto tiempo.

Por ello, aunque resulte bastante extemporáneo y por una sencilla cuestión de higiene democrática debemos exigirle al Estado español que, de una vez por todas, colabore adecuada y eficazmente en la tramitación de este proceso judicial que, muy a su pesar, continúa fortaleciéndose.

No puedo terminar estas líneas, en este décimo aniversario, sin recordar a mis queridos y admirados compañeros Carlos Slepoy –abogado- y Chato Galante -querellante e impulsor de la CEAQUA-, ambos fallecidos durante la tramitación de este proceso judicial, al haber sido pilares fundamentales en el trabajo desarrollado y  máximos referentes en la defensa del derecho a la justicia.

7 abr 2020

Fallece a los 92 años Salvador Guzmán, uno de los últimos supervivientes de ‘La Desbandá’

Público/Borja Díez

Dedicó su vida a recuperar la memoria de uno de los sucesos más trágicos de la Guerra Civil.

https://www.publico.es/politica/fallece-92-anos-salvador-guzman-ultimos-supervivientes-desbanda.html

Guzmán Guzmán, en el monumento del cementerio de San Rafael. B.D.

Fallece por causas naturales a los 92 años Salvador Guzmán, uno de los supervivientes del trágico episodio de la Guerra Civil conocido como La Desbandá (el éxodo provocado por la entrada del ejército franquista en Málaga, que movilizó hasta 150.000 personas, en su mayoría mujeres y niños) y activo colaborador de las asociaciones memorialistas para recuperar los relatos de la represión.

Las puertas de su casa siempre estaban abiertas. Apoyado en su bastón y sin dejar nunca de sonreír, Salvador Guzmán recibía sin cesar en su morada a periodistas y curiosos. Hablaba sin parar y se mostraba cordial a todo el que se dirigía a él. No escatimaba en cuidado a su allegado. “Nene, ¿quieres un café?”, espetaba a todo el que se acercaba a él. Trataba con todo su cariño hasta al más extraño de los visitantes.

Los últimos años de su vida los pasó vagando por la Alameda de su Coín natal y su campo, y cuando podía resistir al dolor que le provocaban sus débiles huesos, asistía a todos los eventos que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica celebraba. Su empeño en ayudar a reconstruir el pasado de su país era constante. Se negaba a dejar huérfano a la historia.

La Desbandá, la mayor tragedia de la Guerra Civil, encerrada políticamente

La Desbandá, la mayor tragedia de la Guerra Civil, encerrada políticamente

La flaqueza propia de la edad no le impedía seguir mirando por su mujer como el primer día de casados. Paseaba junto a sus cultivos arrastrando los pies y disfrutando de cada árbol que él mismo había cuidado hasta que la salud se lo permitió. En cada visita a su huerta acumulaba cajas y cajas de fruta para sus amigos. El hambre de la guerra había despertado en él una fraternidad que atesoró hasta el último de sus días.

Se apagó su fuego

Guzmán falleció el pasado 5 de abril en la más estricta intimidad de su casa, con la única presencia de sus familiares. Atrás deja una vida de angustia en la que no solo tuvo que soportar el peso de mi la supervivencia de La Desbandá y una posguerra que sufrió especialmente, sino el importante reto de devolver al presente la memoria de un pasado que el desconocimiento y el franquismo le arrebataron en primera instancia. Peleó incansablemente para que no quedara en el olvido la historia de su padre y de los que, junto a él, consiguieron superar la huída a Málaga de las tropas del bando franquista, la llamada carretera de la muerte.

El paso de los años no menguó las calamidades de todo lo que tuvo que aguantar. Logró esconder en su afable carácter decenas de años de dolor. Rememoraba su historia a pesar de tener que afrontar el daño de reconstruir su pesadilla. Y lo hacía sin grandilocuencia o atisbo de rencor alguno. Su dulzura se ahogaba en cada relato, en los que la crueldad nunca fue sinónimo de hostilidad o ánimo de venganza.

El niño al que las bombas de 'La Desbandá' le arrebataron la infancia

El niño al que las bombas de ‘La Desbandá’ le arrebataron la infancia

Guzmán gustaba de llamarse a sí mismo Nene de la Guerra Civil, como de hecho tituló la serie de libros que ha escrito de sus vivencias. Pero El Rubio, apodo que le encaja más, dejó de ser pronto un niño. Perdió con tres años a su madre y tuvo que aprender a crecer viendo cómo sus primos y amigos tenían una figura materna que les secara las lágrimas y los envolviera en sus brazos. Y un lustro después, fue testigo de una de las escenas más desgarradoras de la historia reciente. Cada vez que oye la palabra Desbandá, su corazón se abarrota de cólera. Henchido de orgullo, contesta que ellos no fueron pájaros, sino seres humanos que huían de la barbarie.

Superada la ruta del horror, donde tuvo que ser testigo de imágenes que no le incumben a un niño de 8 años, Guzmán tuvo que tirar de ingenio y pillería para sobrevivir, algo que le sirvió para el futuro. Porque no solo pasó hambre durante la Guerra Civil, la posguerra fue especialmente dura.

Recordaba con fatídico terror la fecha del 17 de octubre de 1944, cuando un chivatazo llevó a su padre a los paredones del cementerio de San Rafael, donde nunca más lo encontraría. Y ello a pesar de la encomiable y constante labor de Andrés Fernández, el arqueólogo que trabajó incansablemente para recuperar los restos del mayor conjunto de fosas exhumadas en toda Europa. Siempre asomaba una sonrisa cuando oía hablar del hombre que tanto peleó por traerlo de vuelta.

Los niños de la 'desbandá': “ Solo queríamos huir para escapar de aquel infierno”

Los niños de la ‘desbandá’: “ Solo queríamos huir para escapar de aquel infierno”

Soldado de la memoria

El Rubio no dejó nunca de pelear. No solo por sobrevivir (rescataba siempre de sus recuerdos cuando estuvieron a punto de engañarle y aplicarle la ley de fugas), sino por desempolvar de la frágil e incompleta memoria colectiva los acontecimientos a los que tuvo que enfrentarse. “Nosotros no tuvimos un Picasso”, se lamentaba cuando se le preguntaba por qué durante tantas décadas el éxodo de Málaga a Almería de 1937 quedó en el olvido.

Restaurada la democracia, la vindicta nunca pasó por su cabeza. Convivió con la persona que dio el chivatazo de su padre y, hasta su muerte, reclamó justicia sin revanchismos. Su amistad con Francisco de la Torre, regidor de Málaga del PP, lo delataba.  “En un acto por la República, alguien intentó golpearle con un mástil y salí en su defensa. De la Torre es una buena persona”, contaba.

Guzmán consiguió transformar todo el tormento acumulado en amor, al que se entregaba infatigablemente. No solo su familia lo sabe de primera mano, sino todo el que haya tratado con él. Su poca familiaridad de las nuevas tecnologías no era ningún impedimento para que descolgara el teléfono en las épocas señaladas: Navidad, 14 de abril, cumpleaños… El Rubio siempre agradecía la compañía y en cada despedida, parafraseaba la clásica copla de la Batalla del Ebro: “Si me quieres escribir, ya sabes mi paradero”, tarareaba mientras mecía su bastón a modo de adiós.

Hambre, agotamiento y muerte: refugiados republicanos en Almería tras la Desbandá

Hambre, agotamiento y muerte: refugiados republicanos en Almería tras la Desbandá

El destino no le ha sonreído ni el día de su muerte: falleció en casa a tres días de cumplir los 93 años y sin que su familia al completo pudiera velarlo. Su entierro ha sido íntimo, sin los honores que a un superviviente como él le corresponde, sin la compañía de los suyos. Málaga, Andalucía y España deben a héroes como Salvador Guzmán su empeño por reconstruir el pasado, por no dejar que la memoria oficial encumbre la colectiva de los perdedores. La ciudad le debe, una vez acabe el Estado de alarma, el homenaje que se merece un hombre cuyo corazón no ha tenido un suspiro a lo largo de su vida.

6 abr 2020

Al Alba siempre tendremos a Aute

Por Pablo Mayoral Rueda, en lacomunapresxsdelfranquismo.org



No pudimos contener las lágrimas cuando Luis Eduardo Aute nos cantó, él solo, a capela, esa maravillosa canción “Al Alba”, en el cuarenta aniversario de los últimos fusilamientos de la dictadura franquista. Ahora no podemos parar las lágrimas y el dolor que nos produce la muerte de Aute.
Ha muerto Aute a los 76 años de edad, en medio de esta maldita pandemia que nos impide rendirle un multitudinario homenaje, por ser como era y por todo lo que nos ha dejado. Cantautor, director de cine, escultor, escritor, pintor y poeta. Editó más de 30 discos en solitario, lo que hacen más de 400 canciones en más de cincuenta años de actividad artística. Solo eso bastaría para hacernos una idea de la monumentalidad de su figura.
Bucear hoy por internet para rebuscar la huella de Aute ha sido un verdadero placer. Escuchar una vez más las canciones de su disco recopilatorio AUTORRETRATOS ha supuesto un bálsamo contra la tristeza de tantos abandonos, el suyo y el de otros amigos como nuestro compañero Chato.
Críticos, entendidos y expertos habrá que puedan ahondar en todo lo que Aute nos ha legado en cada una de sus múltiples facetas artísticas. Y seguro que esos estudios, valoraciones y opiniones nos serán de mucho gozo, utilidad y provecho. Pero yo quiero resaltar su solidaridad con todas las luchas habidas en estas tierras, luchas por las libertades y por la mejora de las condiciones de vida de la mayoría. Estuvimos en su casa en septiembre de 2015 para pedirle que participara con nosotros en el Homenaje que queríamos hacer a Humberto, José Luis, Ramón, Ángel y Txiki, en el 40 aniversario de sus asesinatos, no solo nos dio su incondicional y desinteresado apoyo, sino que además nos brindó una afable tarde en la que hablamos de todo y nos hizo partícipes de algunos de los proyectos en los que estaba trabajando.
Aute nos deja entre otras cosas el retrato poético de una época siniestra, los últimos años del franquismo. Como decía en su canción “Aleluya”, de su primer disco editado en 1966:

Una llaga que no cierra,
Los caprichos de la guerra,
El silencio cuando grita,
Una tierra que palpita…”
.
O también, en “Rosas en el mar” nos cantaba: “voy pidiendo libertad y no quieren oír”.
Aute nos decía que no nos conformáramos con lo que había y en “De tripas, corazón” añadía que:
Corren tiempos
de vivir al paredón
y habrá que hacer, mujer,
de tripas, corazón” (…
)
Soñemos, mujer,
para estar despiertos
entre tantos muertos
dispuestos a la acción…”
Y además, Aute nos deja perlas como aquello de: “Que no, que no, que el pensamiento no puede tomar asiento”.
Pero sobre todo no nos olvidamos que compuso la canción “AL ALBA”. En 1975, después de los cinco asesinatos del 27 septiembre. Aquella canción la escuchábamos en la cárcel, una y otra vez, cantada por Rosa León. No sabemos por qué pasó la censura franquista, lo cierto es que la ponían en muchas emisoras de radio. Después de la muerte del dictador, la propia Rosa León, arriesgando su pellejo, dedicaba la canción a los condenados a muerte. Y fue a partir de ahí que quedó vinculada a los últimos fusilamientos de la dictadura. “Al Alba” siguió creciendo y se ha convertido en un himno contra la barbarie de una dictadura criminal, es una de las canciones mas versionadas y de obligado recuerdo en casi todos los festivales que se realizan por cualquier reivindicación y muy particularmente en cualquier acto por la memoria histórica.
Los versos con los que Aute compuso “Al Alba” nos acompañarán siempre. Nos acompañaran a los millones de personas, de todas partes del mundo que la hemos tatareado alguna vez, entre lágrimas, solos o acompañados. Y hoy, una vez más. dejadme que la recuerde en memoria de Luis Eduardo Aute y en memoria de Humberto Baena, José Luis Sánchez-Bravo, Ramón G. Sanz, Ángel Otaegui y Juan Paredes Manot.

Juan Carlos I y Felipe VI: de tal palo...

ARTEGUILLOTINA
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Por Sabino Cuadra en NAIZ.

Once de junio de 2014. Congreso de los Diputados. El murmurreo habitual previo a las sesiones ha subido notablemente de tono. Un morbo mediático inusual acompaña la entrada de sus señorías. Los espacios reservados a los fotógrafos están abarrotados. No es para menos. El orden del día tiene un único punto: la abdicación de Juan Carlos I.

En nombre de nuestro grupo, Amaiur, me tocó intervenir para hacer hincapié en que la democracia era incompatible con la monarquía, mucho más aún si la legitimidad de ésta nacía del genocida Franco. Pedimos auditar la fortuna real y denunciamos su amistad con las satrapías misóginas del Golfo Pérsico. Citamos a Bertold Brecht: «Tuvimos muchos señores, tuvimos hienas y tigres, tuvimos águilas y cerdos. Y a todos alimentamos. Mejores o peores era lo mismo: la bota que nos pisa es siempre la misma bota. Ya comprendéis lo que quiero decir: no cambiar de señores, sino no tener ninguno». Y añadimos de nuestra propia cosecha: «no cambiar de reyes, sino no tener ninguno: ni el padre, ni el hijo, ni el espíritu de Franco que anida en los dos». Finalmente denunciamos la farsa de aquella sesión y la de la que le daría continuidad, pues la baraja estaba trucada: solo tenía reyes. Así que, tras gritar «Gora euskal errepublika!», abandonamos el hemiciclo. Oímos de todo. Y cuando digo de todo, es que fue de todo. Algunas señorías dejaron a los arrieros al nivel de las monjitas.

Una semana después, 19 de junio de 2014, se realizó una sesión conjunta del Congreso y el Senado. El acto rebosó pompa y boato. También morbo regio. Había que rellenar el vacío monárquico-existencial creado. El presidente de la Cámara, Jesús Posada, inauguró con voz grave la sesión. El orden del día también fue único: «Proclamación como Rey de España de Su Majestad Don Felipe VI de Borbón».

Tras jurar el cargo, Felipe VI pronunció un discurso en el que, entre otras cosas, afirmó que «la Corona debe velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y trasparente... Hoy más que nunca, los ciudadanos demandan con toda la razón que los principios morales y éticos inspiren y la ejemplaridad presida nuestra vida pública. Y el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no solo un referente sino también un servidor de esa justa y legítima exigencia». En el hemiciclo, cientos de señorías aplaudieron ostentosamente.

A decir verdad, aquel discurso real no merecía tanto aspaviento. Su contenido fue poco más que un corta y pega del común denominador de los sermones navideños, soflamas por la pascua militar y bienquedadas diplomáticas a las que su padre nos tenía acostumbrados. Eso sí, aderezado todo ello de tono serio y careto de circunstancias. Había que aparentar que realmente se creía en lo que se estaba diciendo.

De Juan Carlos I no es que esté todo dicho, ni mucho menos, pero sí lo suficiente: hipócrita, autoritario, bragueta alegre, corrupto... En manos de una persona de esa calaña pusieron durante la Transición la Jefatura del Estado y del Ejército. No solo eso, sino que, además, le hicieron la ola y rieron las gracias. Hasta que la cosa no dio más de sí y tuvo que abdicar. Felipe VI entró así en escena repitiendo viejos clichés: formación militar, buen mozo, fragatero, buen lector de discursos... Los que ayer aplaudieron a su padre vitorearon ahora al hijo y alabaron lo profundo de sus mensajes. El día de la marmota II.

Por arriba (Juan Carlos I), por abajo (Iñaki Urdangarín) y los costados (su hermana Cristina, su tía Pilar, su tía abuela Alicia y distintos borbones más, Carlos, Alvaro, Pedro..), los entornos familiares de Felipe VI han rezumado corrupción, prevaricación y blanqueo de capitales a espuertas: empresas domiciliadas en Panamá, caso Nóos, depósitos en bancos suizos blanqueadores de todo lo que les eches, etc. Lo último de la saga ha sido saber que la fiscalía suiza investiga a Juan Carlos I por un delito de cohecho. La cosa va de que se llevó cien millones de euros por favorecer la adjudicación de la obra del AVE en Arabia Saudí a varias empresas españolas. El dinero fue a una fundación panameña con cuenta secreta en Suiza, de la que, mira tú por dónde, Felipe VI era segundo beneficiario. El monarca sabía de eso desde hace un año, pero hasta hoy se había hecho el longuis.

Aireado mediáticamente el pringue real, Felipe VI no ha podido menos que salir a hablar del tema, pero ha hecho trampas con las cartas. Poniendo de nuevo gesto serio y careto de circunstancias ha dicho que renuncia a la herencia paterna. Luego, catedráticos varios de Derecho han afirmado que iba de farol, pues esa renuncia carece de viabilidad legal alguna. El rey ha añadido también que va a eliminar la asignación presupuestaria de su padre, unos 195.000 euros al año, cantidad ésta que, a pesar de su absolutamente injustificado fundamento, no es sino el chocolate del loro para una persona que, vaya usted a saber cómo, ha amasado bajo su reinado un patrimonio de dos mil millones.

Alguien podría decir que no soy parcial en el análisis de todos estos hechos; que soy un prejuiciado. Pues sí, lo soy. Cuando una persona goza de inmunidad constitucional y gracias a ella no puede ser investigado ni juzgado por la comisión de ningún tipo de delito, la obligación de cualquiera con un mínimo sentido común es no creer ni una palabra de lo que dice. Mucho más aún cuando se trate de asuntos pecuniarios. Sacar pechito a sabiendas que se tienen las espaldas cubiertas, no es de recibo. Para tener algo de credibilidad, Felipe VI debería exigir la derogación del artículo 56-3 de la Constitución, ése que consagra su inviolabilidad e irresponsabilidad ante la Justicia. Y, por supuesto, si quiere renunciar a herencias ilegítimas, que no olvide que su propio trono tiene ese carácter. Que se vaya al exilio, como su tío Constantino, ex rey de Grecia, a quien el pueblo griego le mandó a paseo tras hacerse un referéndum al respecto.

Lo dicho: ni el padre, ni el hijo, ni el espíritu de Franco que anida en los dos.

2 abr 2020

Faustino Sánchez García, Fausto, acaba de dexanos

Yera un lluchador antifranquista comprometíu, militante del Partíu Comunista y que siguió hasta l’últimu momentu defendiendo los sos ideales.

En abril del 2014 La Comuna d’Asturies presentaba en rueda de prensa los primeros denunciantes que diben dir al Consuláu de l’Arxentina en Madrid a sumase a la conocida como Querella Arxentina. Había nietos y nietes de víctimes de la guerra civil, pero tamién un grupu de militantes veteranos de la llucha contra’l dictador, cuatro nomes d’entre toa esa xente d’a pie que traxo la democracia: José’l Gallegu, que yá nos dexó, Vicente Gutiérrez Solís, Anita Sirgo y Fausto.


Na so denuncia recordaba les tortures sufríes en comisaría y dicía los nomes de los torturadores, dellos yá muertos, pero dalgún tovía vivu y impune, como Pascual Honrado de la Fuente. Nes declaraciones a la prensa siempre repetía que nun quería morrer ensin ver sentáu al so torturador delantre d’un xuez.
A pesar de la so edá y los sos problemes físicos, siempre cuntemos con él. Viaxó a Madrid al Consuláu a presentar la denuncia y tamién nos acompañó nes nuestres ruedes de prensa cuando él y los sos compañeros presentaron la mesma denuncia nos xulgaos asturianos. Nun se dexó apoderar pol desánimu cuando la desestimaron y volvió quexase de la falta de xusticia cuando tovía nel mes de payares del 2018, con 90 años, tuvo con nós p’anunciar el recursu d’amparu énte’l Tribunal Constitucional, acompañáu de Gerardo Iglesias y Vicente Gutiérrez Solís, tamién denunciantes.
Como tien dicho tantes veces Ana Messuti, abogada de la Querella Arxentina, ye evidente que’l tiempu de les víctimes nun ye’l tiempu de la xusticia. Recordémoslo va unos díes al enteranos de la muerte de Chato Galante y volviemos sentilo con tola crudeza cuando nos cuntaron que faltaba Fausto. Lluchar polos derechos tien esa parte ingrata: siguir andando sabiendo que, quiciabes, van ser otres persones les que lleguen al final del camín pol que se llucha. Ellos, que lo sabíen, siguieron adelantre hasta l’últimu minutu. Por eso nós vamos siguir y garrar el so testigu. La llucha pola verdá, la xusticia y la reparación merezlo. El recuerdu del so exemplu va danos la fuercia y el coraxe.

 
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