FꓤANCISCO JAVIER ЯODRÍGUEZ AMOЯÍN

Anekdotas o lapsus na razón.

8 jun 2020

TÚNEL DE LA ENGAÑA: Muertes, presos republicanos y una obra monstruosa: la historia de la Engaña

Público/Marcos Pereda 

En 1942 trajeron presos republicanos para trabajar en la construcción del tunel. Las condiciones de trabajo de los trabajadores presos como libres eran penosas

https://www.publico.es/actualidad/tunel-engana-muertes-presos-republicanos-obra-monstruosa-historia-engana-tunel-tren-abandonado-cantabria.html?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_campaign=web

El Túnel de la Engaña, que iba a formar parte del eje ferroviario Santander-Mediterráneo, fue abandonado sin llegar a albergar la doble vía que estaba prevista para atravesarlo

El túnel de La Engaña.- EFE

El túnel de La Engaña.- EFE

Un trampantojo en mitad de la nada.

Todo es verde, apenas motitas de gris aquí y allá por donde asoman tejados de pizarra. Monte y más monte, una línea que serpentea a lo lejos y por la que, cada mucho rato, bajan reflejos de parabrisas muy lentos. Huele a hierba, a humedad, a riachuelos que arrastran hojas y dejan dulzor metálico en el paladar si pasas mucho tiempo sentado a su orilla. Castaños, salces, alisos en las sombras, algunas cagigas. El reino del silencio.

Allí, en mitad de un cuadro de Friedrich, surgen visiones extrañas. Ruinas comidas por las enredaderas. Explanadas donde únicamente debería haber sendas angostas, pindias, charcos de barro.

Es difícil resistir la tentación. Caminar, ver qué hay. Avenida de París trasplantada a este apartado rincón de los Montes del Pas. Ligero ascenso. Pronto nos encontramos con la boca de un túnel, cortito. Luego otro, y otro más, y un cuarto. A derecha e izquierda hay vestigios, recuerdos de un pasado que no llegó a ser. Casas, edificaciones, torres, muros de contención. Y, tras unos minutos, él.

Él.

Abre su boca enorme como esas ballenas que nadan en los bosques de Miguelanxo Prado. Dormido. Los ojos apenas pueden atisbar más allá de unas docenas de metros. Después, negrura. Pies que avanzan por sí mismos, buscan la historia, son completamente autónomos. Pocos pasos… y nada. Encima de nosotros toneladas de piedras, de raíces, de bardas, helechos y sapos. Encima de nosotros, el mundo.El camino se adentra, como una lengua entumecida, casi siete kilómetros. En aquel lugar imposible que casi parece un no lugar.

Sea usted bienvenido al Túnel de la Engaña.

-Hombre, yo desearía ver venir el tren, con lo que trabajamos allí…

Manuel Pelayo Revuelta tiene 96 años y sonríe con los labios así, un toque de picardía que no se va a perder nunca, supongo. Yo intento sonreír con los ojos, que es como se hace en estos tiempos de máscaras y virus, pero no sé si me sale. Él sigue a lo suyo. Desgrana recuerdos. Memoria prodigiosa, un hablar calmo, de voz bajita. Menudo, rostro de pasiego. Su hijo está apoyado en el quicio de una puerta. Tez morena por el sol (es época de segar ahora, dalle al hombro y olor a hierba atropada), ojillos vivos y expresión de quien ha escuchado ya esas historias pero no le importa volver a oír.

Entre ambos, entre el padre y el hijo, hay un cuadro. Una composición con retratos en blanco y negro. La abuela, el abuelo, Manuel, sus 14 hermanos. Otros dos trabajaron también allí.

Allí.

En el túnel.

A priori parecía una buena idea. Lo del Santander-Mediterráneo. Comunicar el pujante puerto del Cantábrico nada menos que con Sagunto, salida al Mare Nostrum. Comunicar, también, Cantabria con la Meseta a través de una nueva vía férrea, una que evitase la salida clásica por Reinosa y, adicionalmente, las elevadas tarifas de la Compañía del Ferrocarril del Norte. Sí, podía funcionar. El asunto se va barruntando desde finales del siglo XIX, aunque su aprobación no tuvo lugar hasta el año 1913. Entre unas cosas y otras (el tema de la Gran Guerra traía el futuro bastante inestable), la cosa no se abordó seriamente sino en 1925. Y lo hizo, claro, por la parte más fácil.

El túnel de la Engaña.- EFE

El túnel de la Engaña.- EFE

Para 1930, después de que las obras avanzasen a buen ritmo, se había abierto el tramo entre Calatayud-Ribota y Cidad-Dosante, Zaragoza y el norte de Burgos. Más de 350 kilómetros. La cosa pinta bien. Pero quedaba lo más complicado. Entrar a Cantabria, salvar la Cordillera. Por la zona pasiega, concretamente. Tarea titánica. Cinco años después se aprobó el trazado definitivo, ese que haría desembocar el tren en Vega de Pas a través de un enorme túnel de casi siete kilómetros de longitud. El más largo de su época. Le dijeron Túnel de la Engaña, que es como se llamaban los montes que debía horadar.

En cinco años se concluyeron 363 kilómetros de vía férrea. Otros veinte no bastaron para completar los 60 que restaban.

Manuel vivió las tres épocas en la construcción del Túnel de la Engaña. O, más correctamente, de todo el tramo que surge, que aun hoy surge, en los alrededores de Yera. Que no solo fue el túnel famoso. Hasta otros cuatro picaron, a puro músculo, aquellos hombres. El Majoral, El Empeñadiro, El Morro y El Morrito. Precisamente la familia de Manuel tenía una finca que se llamaba El Majoral, junto a la obra, y allí una pequeña cabaña donde dormía nuestro protagonista tras la jornada de trabajo. Ocho horas diarias, de lunes a sábado, recuerda. Aunque normalmente se hacían nueve o diez, hasta a las doce llegaban. Eso sí, siempre cobradas, ¿eh?.

Pero hablábamos de los distintos momentos. Él entró a trabajar en la obra del Santander-Mediterráneo en 1941, un par de años después de acabada la guerra civil. En aquel tiempo como empresa adjudicataria aparecía la Sociedad Anónima de Ferrocarriles y Construcciones ABC (iniciales de su fundador, Ángel Bau Caso). Corporación privada, vínculos muy fuertes para con el nuevo régimen, claro. Sueldos bajos, condiciones infrahumanas. No llevaron luz hasta las bocas a excavar, por lo que el trabajo tenía que hacerse tirando de compresores abastecidos con gasoil. Menos eficaces, menos potentes. Una pesadilla.

En 1950, y ante la incapacidad de ABC (luego volveremos a esto) la obra es transferida a Portolés y Compañía, una constructora aragonesa que subió los salarios y modernizó, en parte, los medios de aquellos tipos curtidos en frío y madrugón. Ahora ya podían tener compresores eléctricos, por ejemplo.

Entre medias, el tercer momento. Con tantos desconocidos, tan extraños, venidos de tan lejos.

Los presos

“Yo sí creo que aquel ferrocarril pudo tener sentido, al menos como tren de mercancías”. Hablamos con Víctor y Javier Gómez, dos hermanos pasiegos que se van turnando en la palabra, completando el uno las historias del otro y viceversa. Ambos mezclan erudición y memoria personal para contarnos cosas sobre el Túnel, sobre la época, sobre posibilidades y desventuras.

Que era una obra rara. Por su tamaño. Y, sobre todo, por el lugar. Una pirámide en mitad del monte, un área casi inaccesible, malas comunicaciones hasta hace pocos, muy pocos años. Fotografía descontextualizada, por así decir.

“El problema”, continúan, “es que aquel último segmento del Santander-Mediterráneo se dividió en diez tramos, y únicamente se iniciaron los trabajos en seis. Por eso resultó tan sencillo dejarlo de lado cuando vinieron las dificultades. Si se hubiesen empezado todos a la vez el ferrocarril habría llegado a pasar por aquí”. Quedaron únicamente cuarenta kilómetros por construirse. Ya casi cuatrocientos rematados. Cuatrocientos kilómetros de doble vía, atravesando la meseta castellana, sí, pero también algunos de los paisajes más agrestes, más desconocidos, de toda la Península Ibérica. Allanando tierras que llanas nunca habían sido. Arrancando, cachito a cachito, verrugas a las rocas.

Mudos

El cambio llegó en 1942, cuando trajeron hasta la Vega de Pas presos republicanos para trabajar en régimen de redención de penas. Convivieron durante unos años con los obreros libres. Los segundos eran casi todos pasiegos, de los primeros no lo era ninguno. Chicos jóvenes, fuertes, provenientes sobre todo del sur. Andalucía, Extremadura, Murcia.

Eliminen tópicos. En contra de lo que pudiera parecer, aquellos “rojos” estaban bien considerados por la empresa ABC. Al menos en la teoría. “Es porque era gente preparada”, nos cuenta Víctor. Ingenieros, peritos, personas con experiencia que venían a complementar lo que aquí faltaba. Mucho tesón, poca idea de cómo meterle mano a esas peñas que se llevan viendo desde niño, que uno piensa eternas.

Sufrir sufrían, cómo no. Por las privaciones, por el clima. Los andaluces temblaban como pajarillos, indefensos ante la lluvia, ante la humedad perpetua que aquí se disfraza de niebla y deja gotitas esféricas en el vello de los brazos. El interior del túnel era peor, claro. Polvo, bocas y narices que aspiran polvo con olor a muerte. Qué le vas a hacer. Cada día trabajado redimía dos de pena. Tirar hacia delante.

Eso sí, con el mismo jornal que los trabajadores libres, no se crean. Aunque tiene truco. Ese dinero iba casi íntegro para la Jefatura del Servicio Nacional de Prisiones, que era quien debía suministrarla después al reo. Ya ven, qué risa. La propia empresa recibía una fracción de la suma, y proporcionaba otra, más pequeña, al cautivo. Para gastos.

Vista de la estación de Yera, en la parte cántabra del túnel de la Engaña, construido a mediados del siglo pasado por presos republicanos y habitantes de la Vega de Pas (Cantabria), que iba a formar parte del eje ferroviario Santander-Mediterráneo y que f

Vista de la estación de Yera, en la parte cántabra del túnel de la Engaña. EFE

Lo podían invertir en la Vega de Pas, porque vivían y circulaban libremente por allí. Bueno, todo lo libremente que permitía la época, claro. Los reclusos dormían en las antiguas escuelas que levantó en su pueblo Enrique Diego-Madrazo, pasiego, uno de los médicos (y filántropos) más importantes de España. Krausista convencido, de esos que intentaron llevar cultura, educación y sanidad hasta el último rincón de su tierra. Paradójicamente, en aquel tiempo el doctor Madrazo estaba en la cárcel, tras ser denunciado al principio de la guerra civil. Cuando contaba 86 años y estaba prácticamente ciego. Solo le dejarían salir unas semanas en 1942, para morir.

En la actualidad, ruinas de esas escuelas se pueden contemplar a las afueras del pueblo. Muros comidos por la hiedra, ortigas altas como un niño que erizan la piel solo de mirarlas. A veces el paisaje se pone de lo más simbólico.

Y las fugas. ¿Las fugas? Carlos Cobo(pasiego también él, de San Roque de Riomiera, a los de su familia les llamaban Trompones) me había contado una historia casi de novela, una que habla de huidas nocturnas, presos saltando bardas y coronando collados en luna nueva, caminares apresurados cumbre tras cumbre hasta llegar a Francia. Le pregunto a Manuel Pelayo sobre eso. ¿Alguien se fue, usted recuerda? Él niega, primero con la cabeza, luego en palabras. Pero interviene el hijo. Sí, hombre, aquello que contaba siempre mamá. Algunos se iban. Les decían que iban a ser trasladados a otro lugar, a otra obra, y ellos, claro, desconfiaban. Por si en vez de hacer pantanos acababan tirados en cunetas. Aprovechaban las noches. Tierra de contrabandistas ésta, agreste y peligrosa para el forastero. Caminos que conocen unos pocos, hoces que se deben atravesar solo en ciertas fechas. Quién sabe. Salvar el pellejo. Quién sabe.

Hoy en día no queda vivo ninguno de aquellos presos (se calculan unos 700 en total) que un día estuvieron haciéndole cosquillas a las montañas en el Pas. El último se llamaba Pepe, era de Mazarrón, y falleció con casi cien años.

A veces los números no sirven de nada. Son fríos, rigurosos, incapaces de entender las manos hormigueando temprano, cuando una neblina espesa alfombra las fincas del valle.

Pero otras veces, sí. Otras los datos dibujan contornos precisos, trazan cartografías que, de lo contrario, serían inaprehensibles. Como ocurre con el túnel.

La idea era, ya dijimos, horadar la montaña. Entre Valdeporres y Yera. Las Merindades burgalesa y el valle cántabro del Pas. Un agujero casi recto, pequeña curva al final. O al principio, depende de por dónde usted comience el camino. Anchura de ocho metros, altura de seis y medio. Una auténtica autopista, perfectamente preparada para dos vías, para que los trenes pudieran cruzarse, estruendo sobre silencio, en la oscuridad que no cesa. Casi siete kilómetros de longitud (el dato oficial nos habla de 6.976 metros). Durante mucho tiempo será el túnel ferroviario más largo de España… solo que por allí jamás pasó ningún tren.

Por cierto, la proporción fue casi exacta entre ambos lados. Desde el sur perforaron 3.500 metros, por el norte llegaron a los 3.476. Unos 600.000 metros cúbicos de tierra, piedras, lombrices, arañas y fango se arrancaron directamente desde las tripas de esa montaña con expresión de asombro. Sacados vagoneta a vagoneta.

Las únicas que circularían por el Túnel de la Engaña.

“Yo entré allí con dieciséis años”, nos dice Manuel, “y pude hacerlo de obrero. Un amigo mío, al que llevaba solo unos meses, aun no los había cumplido y tuvo que empezar como pinche”. Hasta de catorce había allí. Llevando botijos con agua, subiendo alimentos, cargando recados y fardos entre la Vega y aquel rincón perdido en mitad del verde.

Era Manuel ayudante de martillero. Vamos, que estaba en primera línea del trabajo. Duro, extenuante. ABC prácticamente no llegó ni a empezar La Engaña, pero sí concluyó las obras anteriores. Los otros cuatro túneles, la estación, el aplanado de un terreno que antes eran camberas, légamos por donde solo hollaban pezuñas de mulas y vacas. Picando casi a mano. Labor extenuante.

Luego, cuando hubo que mancillar la gran montaña, proceso distinto. Lo primero, abrir una pequeña brecha en la parte superior de lo que acabaría siendo la boca. A eso le llamaban el avance, y en esa grieta introducían las pegas… cartuchos de dinamita, para entendernos. Más tarde llegaba la destroza, que consistía en limpiarlo todo, ensanchar, rematar. Laborioso, día a día. Enfermedades de mineros donde ni minas hubo. Algunos, asturianos y leoneses que habían llegado a la Vega atraídos por una obra parecida a la que ellos desempeñaban en sus casas, encontraban similitudes. Mira ese cómo respira, mira qué ruido hace aquel al toser.

“En el interior del Túnel solo trabajaban los solteros”, me cuenta Manuel Morueco. “Se cobraba más pero a la larga era peor”. Manuel Morueco tiene 77 años y viven en Higuera de las Dueñas, un pueblecito de Ávila. “Pero vuelvo mucho a la Vega de Pas. Allí hice la primera comunión. Y allí están enterrados mis padres”. Miguel estuvo en la obra durante cuatro años. Tornero fresador. Catorce primaveras tenía cuando aprendió el oficio en el pequeño taller construido junto al Túnel. Aprendiz de noche: “Por el día todos los tornos estaban ocupados y no podían enseñarme”. Su padre era encargado en La Engaña. Hasta febrero de 1959. Una explosión, un derrumbe, una desgracia. A Manuel lo pilló trabajando de noche, y no le comunicaron la desgracia hasta que acabó su turno, a las ocho de la mañana. Se había convertido en el hombre de la casa, el mayor de seis hermanos.

Por aquel entonces había brotado casi un pueblo nuevo junto a la boca del Túnel, porque bajo Portolés los obreros fueron fabricando sus propios edificios. Barracones, un refectorio, una capilla, incluso escuela, bar y frontón. Allí, al lado de la piedra que bosteza, los niños acudían a clase, las mujeres tendían la ropa, los hombres bebían y apostaban. Y, ¿cuánto ganaban, señor Pelayo? Él no recuerda, pero José Manuel, su hijo, sí. Aun mejor, esboza a una sonrisa, sale, vuelve al momento cargado con un fajo enorme de papeles. Mira, mira. Son los jornales, las cartas de pago. Todas, perfectamente ordenadas más de medio siglo después. Con cuidado, papel quebradizo que amarillea. Año 1956, sobre las 350 pesetas cada quince días, 700 mensuales. En aquel entonces el periódico costaba una peseta.

Momento de esplendor, paradójico, para la Vega de Pas. Jóvenes y familias con perras frescas. Tabernas y comercios, también las ferias. En esos años se incrementó mucho la población de este rincón diminuto. Por encima de las dos mil almas. Hoy no llegan a ochocientas. El pueblo que fue y ya no es.

Víctor inicia una tonadilla, rebusca en su memoria, no sabe continuarla. Manuel Pelayo lo mira con ojos traviesos, habla en voz bajita, como lo hace él, apenas necesita entonar.

“La Vega ya no es la Vega. / La Vega es medio Madrid. / Antes tenía el camino viejo / y ahora el ferrocarril”.

Todos sonríen. El aire sabe a otro tiempo.

La empresa ABC abandonó los trabajos en 1945. Factores económicos, dijeron. Era un eufemismo, aunque no una mentira. El 9 de octubre de aquel año se decretó un indulto “a los condenados por delito de rebelión militar y otros cometidos hasta el 1º de abril de 1939”. O, dicho de otra forma, ya no se iban a poder usar presos políticos en los trabajos del túnel, y aquello rentaba menos. Además, el tema era más complicado de lo que parecía al principio. Humedad, mal tiempo, metros y metros de nieve en algunos días de enero o febrero, los ojos que se entrecierran cuando miras el manto blanco brillando ante ti. No, mejor lo dejamos, tal cual. Encantados de haberles conocido. Pelillos a la mar.

No será hasta 1950 cuando este encargo será transferido a Portolés y cía. Manos a la obra apenas un año más tarde. Aumentan el ritmo de trabajo, la tierra cede ante explosiones, picos, desescombro. Algunos dicen que esa velocidad trajo consigo un empeoramiento en los materiales. Origen del deterioro posterior.

Eso y el abandono, claro.

Inicialmente el proyecto debía concluirse en 52 meses. Al final tardó casi 18 años, porque somos así. No nos asustemos, que los ferrocarriles en el siglo XIX tenían retrasos aun más gordos, oigan.

Fue el 26 de abril de 1959 cuando las dos cuadrillas (la que picaba desde Cantabria, la que hacía lo propio a través de Burgos) se encontraron. Debió ser cosa emocionante, sin duda. También inútil. Ese mismo mes el Estado decidió suspender el proyecto Santander-Mediterráneo. Que se siguiera trabajando allí aun dos años para completar el túnel hasta dejarlo completamente operativo (pero sin operatividad) es algo que no deja de sorprender. Que para celebrar esa conclusión organizasen una cena con prebostes, empresarios y damas de alto copete en la que se fumaron puros y se cerraron negocios (de humo) entre promesas (falsas) sobre el tren es algo que, desafortunadamente, nos resulta más familiar.

“Tanto trabajo, tanta mala leche, la gente que murió… para nada”, dice, casi para sí, Manuel Morueco.

Quedaban aun unos cuarenta kilómetros por construirse, aquellos que habrían de comunicar la estación de Yera con Sarón. Con (más) túneles, algunos incluso ya marcados, aunque jamás llegaron a excavarse. Otra obra monstruosa que incluía horadar la base del puerto de La Braguía, entre Vega de Pas y Selaya, para abrir una cavidad que se iba más allá de los dos mil metros.

Por mucho que excaves siempre quedan galerías por hacer, según parece.

Hasta hace unos años, el túnel se podía pasar. A pie, en bicicleta. Con cuidadito, una linterna adecuada, mirando dónde ponías los pies. Era camino relativamente transitado por montañeros, deportistas, adolescentes ansiosos de emociones fuertes. Casi rito iniciático, si quieren. Más atrás algunos, los pasiegos, los que lo conocían, hacían uso de La Engaña para evitar el temido Puerto de El Escudo. En invierno, cuando la nieve y las nieblas y las heladas que te dejan sin frenos a la altura de Bollacín. Hasta camiones cruzaban, dice Javier, allá por los años setenta.

“El sitio tiene un gran potencial turístico”, nos cuenta Víctor. En la boca sur hay una especie de parque de aventuras que aprovecha las espectaculares ruinas que allí existen. Y, si se volviesen a conectar los dos municipios, Vega de Pas y Merindad de Valdeporres, se podría habilitar un tren eléctrico orientado al turismo, quizá con alguna intervención en el interior de la estructura que contase la historia fascinante de cómo surgió aquello. Un viaje, también, entre dos paisajes. De la meseta a los valles de Cantabria, de un mapa donde la tierra amarillea a otro que huele a helechos y lluvia recién caída. Es difícil, porque la bóveda está muy deteriorada, y todo eso reclamaría una inversión altísima que, actualmente, nadie parece inclinado a arriesgar. Pero las ideas surgen por doquier.

Actualmente pasar es imposible. Un desprendimiento en 1999 (y otro posterior en 2005) han cegado el túnel. Aunque no del todo. Allí, al fondo, en la parte superior, se puede ver cómo asoma una lengua de luz.

El último recuerdo de dos mundos que una vez estuvieron conectados.

5 jun 2020

La Fiscalía vuelve a oponerse a la única causa abierta en España por crímenes del franquismo

Nota de prensa Asociación Recuerdo y Dignidad

Recuerdo y Dignidad pide que la Fiscal General del Estado se pronuncie y tome medidas al respecto

https://recuerdoydignidad.org/notas-de-prensa/es/notas-de-prensa/la-fiscalia-vuelve-a-oponerse-a-la-unica-causa-abierta-en-espana-por-crimenes-del-franquismo

La asociación Recuerdo y Dignidad recibió el pasado mayo la noticia de la interposición de un recurso de apelación por parte de la Fiscalía Provincial de Soria contra la decisión del Juez Titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Almazán de reabrir la causa por los asesinatos de La Riba de Escalote.

Por su parte, la asociación memorialista soriana ha procedido a presentar el correspondiente escrito de oposición al recurso interpuesto por Fiscalía.

Desde Recuerdo y Dignidad queremos denunciar la oposición que se mantiene hasta la fecha por la Fiscalía en relación con la tramitación de causas judiciales instadas para la investigación de los crímenes internacionales cometidos durante la dictadura franquista, y todo ello en base a una Circular emitida el 30 de septiembre de 2016 por la anterior Fiscal General del Estado, Consuelo Madrigal.

La Asociación considera que las Fiscalías Provinciales, en este caso la de Soria, no pueden ni deben oponerse a la apertura de dichas investigaciones judiciales pues con dicha actuación se está contraviniendo frontalmente el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Conviene recordar que nos encontramos ante la única causa abierta por los Juzgados y Tribunales españoles que trata de investigar este tipo de crímenes. Una vez más, la Fiscalía pretende dejar en absoluta desprotección a las víctimas de la dictadura franquista, en este caso concreto discutiendo, vía recurso de apelación, el criterio del propio Juzgado.

La asociación soriana exige que desde la Fiscalía General del Estado se emita una nueva instrucción de obligado cumplimiento, que deje sin efecto la emitida el 30 de septiembre de 2016, dirigida a las distintas Fiscalías Provinciales para modificar el citado criterio y que sean los propios fiscales los que planteen la necesidad y el impulso adecuado en la tramitación de las correspondientes investigaciones judiciales en relación con los crímenes contra la humanidad que se cometieron durante la dictadura franquista.

La actual Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, en diferentes ocasiones, ha hecho pública y ha manifestado su sensibilidad en relación con los derechos que asisten a las víctimas y sus familiares de la dictadura franquista y, por tanto, debería impulsar una acción como la señalada anteriormente. Además, la actual Fiscal General del Estado es una profunda conocedora del Derecho Penal Internacional, siendo por ello plenamente consciente que a las víctimas de graves violaciones de derechos humanos no se les puede negar sistemáticamente el derecho a la tutela judicial efectiva.

Por último, queremos recordar que es necesaria la adopción de medidas legislativas efectivas para revertir la situación de impunidad mantenida hasta la fecha en relación con la falta de investigación y enjuiciamiento de los crímenes que se cometieron durante la dictadura franquista y, para ello, es necesario la implicación del Estado en su conjunto. Y en este sentido queremos instar a que la actual Fiscal General del Estado se pronuncie públicamente y comparezca en el seno de la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados para poner de manifiesto la vulneración de los derechos más básicos que asisten a las víctimas de la dictadura, la necesidad de impulsar todas las medidas necesarias para que, de una vez por todas, se reconozcan los citados derechos, así como para anunciar el cambio de criterio de la referida Fiscalía General al objeto de que se produzcan todas las investigaciones judiciales necesarias en relación con los crímenes internacionales cometidos durante la dictadura franquista.

La exhumación:

A las 8:30 de la mañana del viernes 27 de septiembre comenzaban las tareas de limpieza y acondicionamiento de la zona de trabajo en torno a la fosa común encontrada en julio en La Riba de Escalote. Simultáneamente se inspeccionaba el terreno cercano en búsqueda de más fosas comunes que pudieran aparecer. En torno a las 12:56 horas aparecía una fosa común a escasos 6 metros de la primera. En la fosa descubierta el 24 de julio había dos personas, en la nueva fosa había otras dos. Los huesos estaban bien conservados y aparecieron varios objetos asociados a los mismos como hebillas, botones de nácar, unos gemelos, unas gafas, y restos de ropa y calzado. Todo indicaría, según la investigación llevada a cabo por Recuerdo y Dignidad, que las cuatro personas serían los sorianos Adolfo Morales y Silverio Lumbreras y los berlangueses Gregorio Valdenebro y Alberto Rodrigo. La segunda fosa encontrada albergaba los cuerpos de 2 personas más jóvenes que los que se hallaban en la primera fosa. Esto podría llevar a pensar en la primera fosa se encontraba de los vecinos de Berlanga y en la segunda los sorianos. Aunque no se puede afirmar nada seguro hasta que no salgan los resultados de las pruebas genéticas. A las 16 horas del sábado 28 comenzó el levantamiento de los cadáveres ante una patrulla de la Guardia Civil enviada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Almazán en la que está abierta la causa por el asesinato de estas cuatro personas. El encargado la custodia de los restos antropólogo forense Francisco Etxeberría. La Sociedad de ciencias Aranzadi procedió al levantamiento y el traslado de los restos a su laboratorio en el país Vasco dónde se procederá la limpieza y el análisis antropológico forense. La asociación soriana considera importantísima esta presencia y la apertura de esta causa pero no quiere crear falsas expectativas, ya que supone que no tendrá mucho recorrido. Actualmente las causas que se abren en España se cierran al considerar los asesinatos connaturales alzamiento militar de 1936, asesinatos aislados en lugar de contemplarlos, como historiograficamente ya se ha demostrado, dentro de un plan de exterminio de civiles. Desde las principales organizaciones de derechos humanos y las principales autoridades de Naciones Unidas en la materia, se ha llamado la atención sobre este aspecto señalando que hasta que no se realiza la prueba de ADN estas personas continúan desaparecidas, por lo que no cabe la aplicación de la prescripción, que tampoco se pueden contemplar como crímenes aislados y que se debe modificar la ley de amnistía o su aplicación. Aun así la ASRD subraya la importancia de esta su tercera ya causa abierta por crímenes contra civiles en la represión dentro de los territorios tomados por los militares rebeldes en 1936, y señala que cada una de las causas ha llegado más lejos que la anterior. Durante todo el fin de semana familiares de los cuatro desaparecidos asesinados presenciaron el proceso. La familia de Alberto Rodrigo había conocido tan solo tres días antes la noticia de la exhumación y su llegada a la fosa fue especialmente emocionante. Junto a más de 30 voluntarios de Recuerdo y Dignidad y una decena de miembros de la Sociedad de Ciencias Aranzadi acudieron diversas autoridades como el Subdelegado del Gobierno en Soria o los alcaldes de la Riba de Escalote, Berlanga de Duero o Almazán. También acudieron vecinos de las localidades cercanas, miembros de las Juventudes Socialistas a las que pertenecían Adolfo Morales y Silverio Lumbreras, integrantes de distintas organizaciones sociales y numerosos medios de comunicación. Desde Recuerdo y Dignidad se señala que estas acciones ayuda a cerrar las heridas que todavía continúan abiertas en las familias de las víctimas y en la propia sociedad. La búsqueda de estas personas ha sido financiada gracias a la reformulación de la subvención en materia de Memoria Histórica que la Junta de Castilla y León otorgó a la Asociación Recuerdo y Dignidad para tratar de localizar y exhumar la Fosa de los Ilustres. Los 4 desaparecidos asesinados objeto de esta búsqueda son:

-Adolfo Morales Ruiz. Natural de Gómara y residente en Soria, donde militaba y fue fundador de las Juventudes Socialistas y en UGT. Era comisionista y tenía 26 años cuando fue asesinado.

-Silverio Lumbreras Pérez corrió la misma suerte que Adolfo, junto a quien pasó por las cárceles de Soria y Almazán. Era electricista de 25 años de edad, perteneciente a las Juventudes Socialistas. Ambos fueron asesinados atados uno al otro, y enterrados del mismo modo.

-Gregorio Valdenebro Moreno, era jornalero de 28 años de edad, casado y perteneciente a Unión Republicana.

-Alberto Rodrigo León, sastre de 32 años, casado y con tres hijos, y concejal del Ayuntamiento de Berlanga, además de ser el Tesorero de Unión Republicana.

La causa:

Recordamos que en una providencia anterior emitida por el juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Almazán se ordenaba librar un oficio a la Sociedad de Ciencias Aranzadi con el fin de que se remitieran al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid los restos óseos adecuados para el estudio genético de las personas halladas en la segunda fosa de La Riba de Escalote. En dicha providencia se ordenaba también librar oficio al INTCCFF de Madrid a fin de que procediera a citar a uno de los familiares de Silverio Lumbreras. Con esta citación se convocaba a las familias de los cuatro desaparecidos en La Riba para tomarles muestras biológicas para el estudio genético. Ambos oficios se presentaron en su día en función de otra comparecencia forense del IML y de un escrito presentado por la ASRD. En la primera se señalaba que el INTCCFF disponía de los primeros restos óseos a parecidos en la prospección de la Riba pertenecientes a la primera fosa. Y que la Sociedad de Ciencias Aranzadi custodiaba los restos mortales de las otras dos personas aparecidas en la segunda fosa, a escasos metros. En la comparecencia se indicaba la necesidad de solicitar a la Sociedad de Ciencias Aranzadi restos óseos representativos y adecuados, asegurando la cadena de custodia, para que sean remitidos al INTCCFF. Con estos pasos la ASRD ha conseguido que tenga presencia en el juzgado de lo penal, no solo la exhumación de los restos mortales de las cuatro personas localizadas en dos fosas comunes clandestinas en La Riba ante la presencia de autoridades judiciales, sino que se procure su identificación dentro de un proceso judicial y que, tras su cierre, se decrete la reapertura de la causa. Desde la Asociación soriana Recuerdo y Dignidad se valora muy positivamente que los desaparecidos-asesinados por la represión connatural al levantamiento militar de 1936 y sus familiares puedan tener acceso a la Justicia. Ya que la legislación actual sobre exhumaciones, y sobre víctimas del franquismo en general, se limita a trámites administrativos sin garantía judiciales en contra de lo que establecen las autoridades de Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos. Siendo tratados las decenas de milies de civiles hechos desaparecer bajo custodia como meros restos arqueológicos en lugar de cómo víctimas. La implicación de la Justicia supone que estas personas son tratados como víctimas, algo inusual en el Estado Español. La práctica totalidad de las exhumaciones que se practican en España no tienen repercusión judicial pese a que cada una de ellas se comunica el Juzgado correspondiente.

Hay que recordar que esta es la sexta vez que Recuerdo y Dignidad consigue que la Justicia atienda a víctimas de la represión del alzamiento militar de 1936 contra la II República y que en ellas han participado cuatro jueces distintos.

4 jun 2020

Charla sobre Terrorismo de Estado

La editorial El Garaje va a realizar el 4 de junio un debate en la red sobre el terrorismo de Estado que se desarrolló desde los últimos años de la dictadura y hasta los años 80.


Esta es la información para conectarse.
🕵💣Diálogos de El Garaje: Terrorismo de Estado. De Billy el niño al GAL.
Participan, Ana María Pascual (periodista y escritora), Rosa García Alcón y Luis Suárez Carreño de LA COMUNA, asociación de presxs y represaliadxs del franquismo.
https://bit.ly/3053Len
📆 Jueves 4 de junio
⏱ 18:00 horas
Unirse a la reunión Zoom
https://bit.ly/3cwBn7i
ID de reunión: 831 7072 5432
Contraseña: 199761
👉Síguenos en Twitter
https://twitter.com/garajeediciones
👉Síguenos en nuestro canal de Telegram
https://bit.ly/2XvdQ2A
💡Tutorial de Inicio rápido para entrar a una videoconferencia (6 minutos):
https://www.youtube.com/watch?v=2_YTLMOO6Cw
Salud.

3 jun 2020

Diálogos de El Garaje: Terrorismo de Estado. De Billy el niño al GAL

🕵💣Diálogos de El Garaje: Terrorismo de Estado. De Billy el niño al GAL.
Participan, Ana María Pascual (periodista y escritora), Rosa García Alcón y Luis Suárez Carreño de LA COMUNA, asociación de presxs y represaliadxs del franquismo.
https://elgarajeediciones.com/producto/cherid-un-sicario-en-las-cloacas-del-estado-ana-maria-pascual-teresa-rilo/
📆 Jueves 4 de junio
⏱ 18:00 horas
👥 Para unirte a la charla de este jueves debes descargar la herramienta ZOOM, muy sencilla de utilizar, que puedes encontrar en este enlace: https://us04web.zoom.us/download.
▶️ A continuación, envía un whatsapp al siguiente número ☎️ 696768351 indicando que quieres asistir.
🆗 El mismo jueves te mandaremos por WhatsApp los códigos y el enlace para acceder a la sesión.
📲 Si guardas el número en tu móvil te aseguras recibir la información. Mi nombre es Fɹancisco Javier Яodríguez Amorín.
🗣Ayúdanos enviado este mensaje a las personas que les pueda interesar. Gracias.
👉Síguenos en Twitter https://twitter.com/garajeediciones
👉Síguenos en nuestro canal de Telegram https://t.me/garajeEdiciones
💡Tutorial de Inicio rápido para entrar a una videoconferencia (6 minutos): https://www.youtube.com/watch?v=2_YTLMOO6Cw

31 may 2020

Volvió la reivindicación a la plaza Gavidia de Sevilla

Plataforma andaluza

Volvieron a reunirse las víctimas del franquismo en la plaza Gavidia de Sevilla a reivindicar Verdad, Justicia y Reparación como cada último sábado de cada mes desde 2008

La Subdelegación permite reanudar las concentraciones de la Gavidia pero con “observaciones”

https://m.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-coronavirus-subdelegacion-permite-reanudar-concentraciones-gavidia-observaciones-20200527174136.html

La Subdelegación del Gobierno central en Sevilla ha admitido la petición promovida por el grupo de memoria histórica de CGT Andalucía para reanudar sus concentraciones semanales junto a la antigua comisaría de la Policía Nacional de la Gavidia, ubicada en la céntrica plaza de la Concordia del casco histórico de Sevilla, recordando eso sí una serie de “observaciones” respecto a las medidas preventivas implantadas frente a la pandemia de coronavirus Covid-19 y con relación al estado de alarma decretado para combatir su expansión.

En su petición, recogida por Europa Press, el grupo de memoria histórica de CGT Andalucía recordaba que la mencionada concentración junto a la comisaría de la Gavidia se venía celebrando desde 2008 el último sábado de cada mes.

Estas concentraciones se vieron suspendidas, como tantas otras movilizaciones, por las restricciones del estado de alarma decretado el 14 de marzo para frenar la pandemia de coronavirus Covid-19, si bien tras el acceso de Sevilla a la fase uno del plan estatal de levantamiento gradual de las limitaciones, el colectivo comunicaba a la Delegación del Gobierno central en Andalucía su intención de reanudar sus concentraciones la mañana del próximo sábado 30 de mayo, “en el horario acostumbrado de 12 a 14 horas”, con el compromiso de “acatar todas las medidas de seguridad” en materia de distancia social y uso de mascarillas.

LA SUBDELEGACIÓN RESPONDE

Ante dicha petición, y a través de un documento oficial recogido por Europa Press, la Subdelegación del Gobierno da cuenta de esta solicitud y reconoce que “el convocante especifica de forma detallada las medidas de seguridad que deberán ser cumplidas en la celebración” de la concentración “para preservar la salud de los participantes y que están en línea con las recomendaciones sanitarias” que rigen actualmente.

Y aunque la previsión de que acudan más de diez personas “imcumpliría” inicialmente algunos términos de la fase uno del levantamiento del estado de alarma en la que fue cursada la petición, la Subdelegación zanja que “en este caso el derecho de manifestación prevalecería siempre y cuando se mantengan las distancias de seguridad y el resto de recomendaciones sanitarias”, pesando además el ya entonces “posible cambio de fase en la provincia de Sevilla y por ello la concurrencia de nuevas flexibilizaciones de las restricciones”.

En cualquier caso, la Subdelegación formula una serie de “observaciones en aras a garantizar el correcto mantenimiento del orden público y la seguridad”, como el uso de mascarillas o una distancia de al menos dos metros de la concentración respecto a “los veladores instalados por los establecimientos hosteleros situados en el lugar de celebración” de la concentración, entre otros aspectos.

25 may 2020

Los ricos: cachorros del franquismo. Poder y dinero

“Somos 400 familias y siempre somos los mismos”

Confesión lúcida de Felix de Millet

Artículo de María Toca para “La Pájara Pinta” sobre la oligarquía del poder franquista que continúa en el poder tras más de 40 años de la muerte del dictador.

fotografía de un campo de concentración/La Pajara Pinta

Nos preguntamos en ocasiones las diferencias entre la derecha española y la europea constatando el abismo democrático que las separa. Vivimos con el lastre de padecer una derecha ultramontana que tiene un discurso similar a lo que se “lleva” en el mundo pero la práctica es diametralmente opuesta. Los tres partidos del arco de la derecha pueden citar a Adam Smith sin temblarles el pulso y sin confesar la vergüenza del desconcimiento de lo que supuso el liberalismo en un mundo que saltó del Medievo a nuevas formas económicas. Bien podría decirse que la derecha española  obvió la asignatura de la creación de la burguesía, dio el salto directo del caciquismo feudal a la era moderna. Sin ir a clase, según una vieja costumbre arraigada en los lideres de esta derecha. Obtener los títulos sin  estudio y por tanto desconociendo los contenidos.  Incluso pueden hasta atreverse a nombrarse  como socialdemocratas que emparejan con formas hijas de la autarquía más correosa.

Corría 1973,  una tímida pareja de recién casadas precisaban de un destino cercano a la tierra gallega, para ello, los padres del chico que tenían una lejana relación con un tío abuelo de don Antonio Barrera de Irimo, a la sazón en ese momento, ministro de Hacienda del gobierno de Carrero Blanco, se endomingaron, con la pareja de jóvenes y portando una colcha de ganchillo confeccionada con mimo por la abuela del muchacho, dos pollos,huevos caseros a discreción y una tarta recién hecha, encaminaron los pasos hacia la vivienda del anciano tío abuelo del ministro. La casa estaba en la parte noble de A Coruña, cercana a la Plaza de María Pita. Techos altos, molduras de escayola grandilocuente, cuadros de antepasado portando sable y condecoración lucían en unas desconchadas paredes. Una criada de uniforme y modales altaneros recibió a la familia peticionaria. La muchacha, hija de otra forma de vida salida  de la emergente burguesía  de los años sesenta con un cierto toque de modernidad, contemplaba perpleja, en la visita guiada por la esposa del propietario de la casa, la habitación que le fue mostrada con toda clase de viandas que portaban peticionarios como ellos. Jamones que pendían del techo, como badajos de campana, largas longanizas ibéricas, paquetes de legumbre fina, cajas y más cajas de  vino formando hileras en sendas alacenas, latas de melocotón en almíbar (muy valoradas entonces) manteles, colchas, con primorosos bordados, sábanas de hilo con iniciales. Cual si de un ajuar de novios se tratara aquella habitación estaba destinada a recibir el óbolo de ese pueblo –como el de la muchacha-  que pide con humildad “¿qué hay de lo mío, don Manolo

Don Manolo Do Rego y Fernández de Córdoba creo que se llamaba el “patrone” galaico proveedor de favores varios.  Se dejaron los obsequios que fueron arrebatados por la señora de la casa con avaricia mal disimulada, se sirvió un café rápido, se escuchó con  impaciencia la petición  y, por supuesto,  del destino del joven de la pareja nunca se supo. Como para destinos de mozalbetes estaba el ministro del gobierno de Carrero que poco después saltó por los aires. La moza recién casada nos cuenta que observó los remiendos de tapetes y el  tono de deslucida apariencia que mostraba la casa. Que fue pero ya no era. Los  señores Do Rego vivían de las apariencias y de la capacidad casi medieval de consecución de favores. El famoso caciquismo gallego en todo su esplendor ¿Solo gallego?

Y es que así era el franquismo. El ¿qué hay de lo mío?  el ingente tejido de favores que los ricos y poderosos atendían (¿atienden?) para que los pobres se alegren de su sumisión. En la Guerra Civil comenzó a  tejerse una maraña de intereses que vamos a intentar desentrañar porque nos explican a las claras el tejido empresarial y aristocrático de la actualidad.

Francisco Franco, al comienzo de la guerra, cobraba una nómina de 50.000 pesetas como Jefe del Estado . En solo cuatro años el Caudillo de las Españas tenía una cuenta corriente de 388 millones de euros de entonces. Cierto es que su mujer, la  catoliquisíma y tacaña doña Carmen Polo -arrasaba por las joyerías, tiendas de ropa, peleterías y cuanto pudiera ansiar, en las ciudades que visitaba, sin pasar por caja, por supuesto, tanto que los propietarios, avisados de la visita, corrían a guardar bajo siete llaves las piezas más codiciadas- como decíamos, doña Carmen, era una de las más ricas herederas del Principado de Asturias. Hizo buena boda Franquito. Aún con todo, la fortuna del Caudillo tenía una procedencia más oscura. Nos lo confirman el dato de que a la muerte de su única hija, Carmen Franco, en 2018, se estimó que había dejado en herencia a sus hijos  de 500 o 600 millones de euros que provenían de lo heredado, a su vez, por ella de su padre: el Generalísmo.

En plena guerra civil, mientras España se desangraba, se realizaron suscripciones populares en las ciudades “liberadas” por los nacionales. Las fortunas del lugar, apoquinaban “voluntariamente” el diezmo. El economista Ángel  Viñas, afirma que de no hacerlo, la posibilidad de que una bala perdida se cebase con el tacaño y yaciera en cuneta por no aportar para la nueva España, era más que factible. Parte de esas dádivas “generosas” fueron desviadas por Franco hacia su cuenta particular del Banco de España de Salamanca. El citado economista  Viñas refiere una anécdota que describe bien el carácter de rapiña del general. El gobierno de Brasil, encabezado por Getúlio Vargas envió un cargamento enorme de café para la zona nacional. Franco lo interceptó confiscándolo para “vendérselo” al Estado ( a fin de  repartirlo a los hambrientos españoles en el escaso racionamiento) consiguiendo una ganancia magra magnifica. Recordemos que esta dádiva se ofrece en plena guerra civil cuando el hambre y la miseria campaban por el territorio español. Puro patriotismo el del Caudillo

Franco recibe ayuda en sus primeros tiempos de las familias importantes españolas. Sabido es que don Juan March financió la travesía desde África hasta la península del avión Dragón Rapide, que trasladó a las tropas que entraron  en el país y al mismo Franco. March se cobró el favor años después con creces. Franco era avaro, pero repartía con largueza a sus fieles, máxime porque no era suyo el patrimonio regalado sino del estado español. En consecuencia de los españoles que se morían de hambre.

El favor alemán de apoyo a las tropas franquistas y sobre todo de la Legión Cóndor que repartió bombas a discreción por el territorio, tuvo un costo de 190 millones de marcos que en 1948 se subrogaron pero que se pagaron con largueza al partido nazi con el regalo a empresas alemanas de más de un 40% de participación en empresas españolas.  En Marruecos, Franco, autoriza la formación de una sociedad alemana para la explotación de los recursos mineros en suelo español. Los alemanes desplegaron sus alas svásticas en Aralar SA de Tolosa, Montes de Galicia SA, Montañas del Sur, que son controladas por el holding Hisma, corporación alemana controlada por la NSDAP  que pone al frente del entramado al empresario alemán Johannes Berhardt, (siniestro personaje que merece una novela de Le CarréBerhardt, ayudó a Franco a invadir la península desde Marruecos tejiendo los hilos del acercamiento al gobierno alemán y al mismo Hitler del generalito español, a quien el Fhürer despreciaba, fue el verdadero artífice de las relaciones germano españolas y del apoyo alemán en la guerra. Todo a cambio del preciado wolframio del que Bernhardt y el gobierno alemán estaban encaprichados.

https://diario16.com/informe-navasques-el-documento-que-prueba-que-franco-dio-refugio-a-jerarcas-nazis-en-espana/ . Como ven, lo dicho en el principio se cumple: Franco devuelve favores a costa del patrimonio español. Los alemanes controlaron después de la guerra  un 75% del capital de Montañas del Sur y de Sierra de Gredos, un 60%. El holding Hisma, a su vez es filial de Sofindus, trust empresarial con un 90% de capital alemán.

https://bit.ly/3eiKxFY

Además del pago a alemanes, Franco debe mucho a las  familias que le apoyaron en su cruzada. A Juan March, se unen, por ejemplo, el empresario José Banús, al que luego promociona y consiente que colonialice Puerto Banús. También el padre de Rodrigo Rato, fundador junto a Millán Astray y Dionisio Ridruejo de Radio Nacional de España, le avala en la multiplicación de su fortuna bastante irregular por cierto, que le llevaría, como a Rodrigo, su hijo, a los tribunales -del franquismo…¡imaginen la catadura del tipo!- Concede prebendas a los fieles con la generosidad de quien da lo que no es suyo.

Hablemos ahora de las empresas que utilizaron mano de obra esclava proveniente de los presos políticos que el franquismo cedía con generosidad a los afines. Al final del artículo pasamos la relación de muchas (no todas) de las beneficiadas de esta mano de obra gratuita y esclava que trabajaba sin protesta horas y horas con esfuerzos inhumanos en donde  muchos dejaron la vida.

El esclavismo franquista tuvo su origen en el siniestro sacerdote José Agustín Pérez del Pulgar que afirmaba: “es justo que los presos contribuyan con su trabajo a la reparación de los daños a los que contribuyeron en la “rebelión marxista” Rebelión la llama, uno de los revelados contra el orden democrático republicano establecido. Conciencia laxa podríamos decir que tenía el pater. Fueron, él,  en sociedad con Cuervo Radigales, quienes idean y coordinan la utilización de presos, primero en la construcción del Valle de los Caídos y luego lo estatalizan de forma global.

Con el nombramiento de Cuervo Radigales como Director General de Prisiones,  Franco premia la idea y la puesta en marcha de todo el entramado del siniestro método de trabajo esclavo de los presos republicanos. Crean el tristemente célebre Patronato de Redención de Penas por Trabajo, conformando todo  un sistema de trabajos forzados que enriquecen a muchos. Al Patronato se suman diversos campos de concentración, junto a los batallones de trabajo que dependían de la Inspección de Campos de Concentración de Prisioneros (ICCP) y Jefatura de Campos de Concentración y Batallones Disciplinarios. Poco tienen que envidiar estos campos a los ideados por los nazis en la Europa ocupada. Las condiciones de vida fueron terribles para los presos, con un trabajo ingente y la precariedad más absoluta en la comida y el descanso. Vivían en barracones insalubres sin medidas de higiene ni de salud.  Cada día se producían bajas en el trabajo, por agotamiento, por hambre o por accidentes ya que no existían medidas de seguridad. Eran meramente “rojos” derrotados de una guerra, solo valían el esfuerzo que su trabajo producía para enriquecer a la oligarquía emergente de la  contienda. Esa oligarquía que también se apropió de las incautaciones realizadas por los vencedores una vez acabada la guerra. Casas, edificios, cuberterías de plata, obras de arte, fincas…Mucho patrimonio de esa tercera España, poco estudiada, que tuvo que huir o calló asesinada por el ideario democrático y republicano.

Damos un salto de años en nuestra historia. Para entender la ideología del partido principal en la oposición, PP. Nos remontaremos a la fundación de dicho partido. Conocemos de sobra a don Manuel Fraga Iribarne como miembro fundador del partido, ministro de Franco, pero olvidamos al resto de los “siete magníficos” (así se les llamó) que fundaron, en comandita, el germen de lo que luego  fue el Partido Popular, en un lavado de cara sutil que  en los albores de la democracia recibió el nombre de Alianza Popular.

La biografía de Manuel Fraga es bien conocida: ministro de Franco, cayó en desgracia frente a la subida emergente de los ministros tecnócratas afines o miembros del Opus Dei,  nombrado embajador en Londres, como castigo. Dimitido Arias Navarro, se pensó en él como futuro presidente del gobierno. Algo hizo que el monarca y los poderes fácticos de entonces, le descartaron de la terna presentada. Tiene en su haber sucesos luctuosos durante la Transición (se hizo famoso por su frase: la calle es mía, que justificaba la violencia y las muertes producidas reprimiendo manifestaciones). Fue el organizador del llamado Referéndum Nacional que apuntaló en  1966 al régimen franquista y a su sucesor Juan Carlos I.https://www.lapajareramagazine.com/historia-de-la-transicion-ni-pacifica-ni-democratica

El resto de los fundadores de Alianza Popular, luego PP, son:

Cruz Martínez Esteruelas: Ministro de Educación durante el franquismo. Delegado Nacional del Movimiento(asesoría jurídica). Secretario General del Movimiento. Ministro de Planificación y Desarrollo durante la dictadura.

Federico Silva Muñoz: Secretario Nacional de Acción Católica. Ministro de Obras Públicas durante la dictadura. Crítico con la Constitución a la que votó no en el Parlamento.

Laureano López Rodó: Miembro numerario del Opus Dei, fue de los impulsores del desarrollismo económico de los años sesenta  como Ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de Carrero. Durante años se le consideró la “eminencia gris del Gobierno de Carrero no se movía nada sin su aquiescencia…y de la Obra, por supuesto.

Enrique Thomas de Carranza: Director de Radio Nacional de España, Gobernador Civil de Toledo durante la dictadura. Como director de Cultura Popular y Espectáculos fue el encargado de la censura que cometía tropelías a mansalva en la época dictatorial.

Gonzalo Fernandez de la  Mora: digno representante de la oligarquía dictatorial, con teorías eugenésicas sobre la raza con tintes de un racismo exacerbado. Fue ideólogo y Ministro de Obras Públicas durante la dictadura. Un fascista convencido que jamás abjuró ni disimuló su ideología. Anticonstitucionalista convencido, suya es la frase “España no necesita una Constitución porque es un estado bien constituido” Ultraderechista, crítico hacia la Transición y todo lo que se apartaba de la ortodoxia franquista.

Licinio de la Fuente: hijo de un alcalde de la CEDA que sufrió persecución durante la guerra, huyendo junto con la familia a zona nacional. Desde muy joven militó en Falange Española, siendo Gobernador Civil y Jefe Nacional del Movimiento de Cáceres. Hombre de confianza de Franco fue nombrado por él como Ministro de  Trabajo. Se abstuvo en la votación a las Constitución del 78.

Con estos mimbres se fundó el partido que hoy es el Partido Popular. Pero hay más.

De los 16 jueces que conformaban el Tribunal de Orden Público franquista, del que salieron sentencias dramáticas y condenas sin rubor hacia demócratas, 10 ascendieron al Tribunal Surpremo y a la Audiencia Nacional , cuando se suprimió el TOP. En el Tribunal de Orden Público jamás se abrió una causa por lesiones a los detenidos que llegaban allí masacrados por los torturadores como Billy el Niño y tantos otros que se ensañaron con total impunidad. Jamás se depuró a ningún juez integrante del siniestro TOP.

De los últimos 50 ministros de Franco, ninguno fue depurado por la democracia, al contrario, quedaron imbricados en los poderes fácticos, sea económico, legislativo o judicial. Los Consejos de Administración de las grandes empresas están cubiertos por los apellidos de las familias franquistas; también la política. Sirvan como ejemplo los nombres que a continuación citamos.

Martín Villa: ministro de triste recuerdo y luego Consejero de Endesa y Sogecable.

José Vilarasu Salat: asesor y consejero de Franco, fue director general de Teléfonica y tuvo importantes cargos en el  Ministerio de Hacienda.

Juan March: al que hemos citado anteriormente como financiador del viaje de Franco. Se cobró el favor con prebendas económicas que le hicieron ser uno de los importantes prebostes económicos del franquismo cuyos tentáculos llegan hasta hoy.

Antonio Barrera de Irimo: Vicepresidente del Gobierno franquista, fue uno de los firmantes de la condena a muerte de Puig Antich.  En la Transición fue consejero de Teléfonica, Banco Hispano Hipotecario, Hispamer.

Demetrio Carceller: falangista, ministro de Franco. Directivo y fundador de Estrella Damm.

Familia Urquijo: uno de ellos,fue ministro, otro Presidente de Iberdrola.

Podríamos seguir el artículo hasta aburrir  citando  nombres de los   imbricadas en la dictadura que mamaron de las ubres de un dictador mendaz y manilargo que supo repartir prebendas a las familias de la oligarquía española a fin de garantizarse su aquiescencia. No se depuró ningún estamento. No se limpiaron las enormes cloacas de la dictadura, tan solo se conformó un tímido barniz democrático cuando los vientos viraron. Adecentaron la cara pero  ni por formación ni por creencias se convirtieron en demócratas. Hoy siguen dirigiendo la política española  las  familias de la carcunda hispánica que surgieron de la guerra y labraron su poder económico al calor del franquismo. No nos extrañemos que ante un gobierno de tinte  mínimamente social como el que tenemos supuren rabia y salgan de sus madrigueras. Bien estaría que salieran  para reconocerlos y depurarlos al fin, pero mucho nos tememos que  asoman solo los de medio pelo. Los peones de la mafia económica. Los verdaderos esbirros del fascismo siguen detentando el poder en silencio, moviendo los hilos para que nada se mueva en lo que consideran su coto privado. Coto de caza mayor: España. Su España

María Toca©

Les dejo el listado de empresas que utilizaron mano de obra esclava. Los penados eran obligados a trabajar sin paga, sin seguridad, sin higiene y con hambre. La historia de una infamia:

Informe de Represión en la Postguerra.

EMPRESAS QUE SOLICITARON Y LES FUERON CONCEDIDOS PENADOS 
Nombre empresa – Sector – Nº reclusos
Los Certales (Zaragoza) – Fábrica de muebles : 8 reclusos
Múgica, Arellano y Cía. (Pamplona) Metalurgia : 17
Secretaría General Consejo de Estado (Madrid) Organismo oficial : 12
Regiones Devastadas (Teruel) Organismo Oficial 36
Gobierno Civil Málaga Organismo oficial 200
Babock Wilcok (Bilbao) Metalúrgica 168
Prisión P. Córdoba Organismo Oficial 30
Ayuntamiento San Leonardo de Yagüe (Soria) Organismo Oficial 405
La Maquinista Terrestre y Marítima (Barcelona) Metalurgia 12
Compañía Autobuses (Barcelona) Transportes 21
Minas de Sillada (Pontevedra) Minería 100
Minas Julia de Fabero (León) Minería 100
Edifico Sementales (Zaragoza) Organismo oficial 8
Fábrica Militar de Placencia de Armas (Guipuzcoa) Organismo Oficial 25
Minas de Almadén y Arrayanes (Ciudad real) Minería 150
Gobierno Civil Gerona Organismo Oficial 52
Regiones Devastadas Brunete (Madrid) Organismo Oficial 120
Regiones Devastadas Potes (Cantabria) Organismo Oficial 91
Dirección General Prisiones (Madrid) Organismo Oficial 90
Astillero de Cádiz Construcción naval 14
Maestranza de Artillería (Madrid) Ministerio Ejército 4
Experiencias Industriales Aranjuez (Madrid) Metalurgia 40
Zapatero Sr. Díaz (Madrid) Zapatería 1
Parroquia N.S. de la Victoria (Madrid) Iglesia Católica s.d.
Jefatura FET de las JONS Lérida Organismo oficial 25
Religiosas Adoratrices (Valladolid) Iglesia Católica s.d
Casa ROALCO (Madrid) 13
Hospital Militar de Carabanchel (Madrid) Ministerio Ejército 447
Patronato Reformatorio Sagrado Corazón (Madrid) Iglesia Católica 70
CH del Duero Pantano La Muerda (Soria) Organismo Oficial 56
Julio Jiménez Ramírez Jerez de la Frontera (Cádiz) Espartería s.d.
Talleres Mercier (Zaragoza) Metalurgia 9
Talleres Ballod Usón (Zaragoza) 3
Bernardo Nogueruela Caballero (Valladolid) Agricultura 30
Ayuntamiento de Orduña (Vizcaya) Organismo Oficial 12
Consejo Superior de Protección de Menores (Madrid) Organismo Oficial 51
Duro Felguera (Asturias) Minería 160
Fundación Elorz (Madrid) Institución Benéfica 4
Regiones Devastadas Organismo Oficial 80
Inspección Sanidad Cuéllar (Segovia) Organismo Oficial 2
Prisión Barbastro (Huesca) Organismo Oficial 13
Fábrica Nacional de Armas de Trubia (Asturias) Ministerio Ejército 45
Fábrica Nacional de Artillería de Sevilla Ministerio del Ejército 32
CH del Duero (Pantano Cuerda del Pozo, Soria) Organismo oficial 15
Antonio Herraiz, Madrid Fábrica de muebles 18
Esperanza y Compañía Madrid Mecánica de precisión 4
Sindicato Nacional del Espectáculo Organismo oficial 1
La Torrassa (Barcelona) Fabrica de cristal s.d.
Niños Desamparados (Valladolid) Iglesia Católica 10
María Cristina Lauffer Tapia Fábrica de guantes 1
Minera Industrial Pirenaica, minas Malpax (Lérida) Minería 50
C. Descalzas Franciscanas de Aranjuez (Madrid) Iglesia Católica 2
Domingo López (Madrid) Fabrica muebles oficina s.d.
Cándido Olazarán Orduña (Guipuzcoa) Fábrica alpargatas 1
Dirección General de Prisiones, Prisión Calzada de Oropesa (Toledo) Organismo Oficial 50
Sociedad Constructora Ferroviaria Construcción s.d.
C. Franciscanas de Santa Úrsula de Alcalá H(Madrid) Iglesia Católica 21
Servicio Militar de Puentes y Caminos de Cataluña Ministerio del Ejército 60
Obispado de Vich Iglesia Católica 18
José Alarcón Palacios, Hellín (Albacete) Harinera 1
Academia de Caballería (Valladolid) Ministerio del Ejército 47
Gobierno Civil de Barcelona Organismo Oficial 600
Guillermo Morante Gelabert (Palma de Mallorca) Constructora 6
R. Colegio de las Escuelas Pías de San Antonio Abad Iglesia Católica 5
Dirección General de Registros y Notariado Organismo oficial 4
Matías Álvarez Merino Burgos Fábrica de muebles s.d.
Carbones Asturianos (Oviedo) Minería 100
Agustinas Convento de las Madres Petras (Cuenca) Iglesia Católica 16
García Hermanos (Madrid9 s.d. 1
Compañía de FF. de Medina del Campo a Zamora Ferrocarriles 150
Gobierno Civil Lérida Organismo Oficial 100
Compañía del Metro de Madrid Ferrocarriles 6
Compañía M.Z.A Ferrocarriles s.d.
Minera Estaño Silleda (Orense) Minería 62
Fundación Generalísimo Franco (Madrid) Organismo Oficial 122
Empresa Industrial Seb Canal de Manlleu (Barcelona) Constructora 100
Dirección General de Turismo Organismo Oficial 8
Sociedad J y E Segura Constructora 150
Franciscanos (Valladolid) Iglesia Católica 6
CO y Fortificaciones de Ingenieros Getafe (Madrid) Ministerio Ejército 20
Parque Móvil Ministerial Organismo Oficial 14
Industrias Egaña Motico (Vizcaya) Metalurgia S.d
Esperanza S.A. Marquina (Vizcaya) Maquinaria 4
Comandancia Militar de Ceuta Ministerio del Ejército s.d.
Ayuntamiento Ocaña (Toledo) Organismo Oficial 25
Delegado Especial del Gobierno para Santander Organismo Oficial 322
José Costa Torres (Ibiza) Agricultura 30
Soc. Ibérica de Construcciones y Obras Públicas Constructura 6
Parroquia de Totana (Murcia) Iglesia Católica 3

Servicio de Colonias Penitenciarias Militarizadas Organismo Oficial 617 
Fuente: Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares), Ministerio de Justicia.

23 may 2020

Caye Borroka




Nuevo vídeo de #COVIDnews cada Lunes en Spanish Revolution 
Aquí los podrás ver en diferido los Jueves. 
+ contenido en: 
INSTAGRAM https://www.instagram.com/miguelchari... 
FACEBOOK https://www.facebook.com/miguelcharis... 
TWITTER https://twitter.com/Karistofsky

21 may 2020

Impunidad policial: Los otros Billy el Niño

Artículo original en catalán publicado en CRITIC

Once policías franquistas acusados de torturas han hecho carrera en democracia y conocieron ascensos y recibieron condecoraciones durante los gobiernos de la UCD y del PSOE.

Viento Sur/Laura Aznar (con el asesoramiento de David Ballester)

https://vientosur.info/spip.php?article15965

El final de la dictadura no implicó la depuración total de la policía franquista. Así lo han denunciado entidades de memoria histórica, familiares de las víctimas y partidos de izquierda. Uno de los casos más icónicos del vínculo entre la policía y la represión de la dictadura es el de Juan Antonio González Pacheco, Billy el Niño, policía acusado de decenas de casos de torturas. Murió el jueves 7 de mayo, por coronavirus, en la cama y sin que ningún gobierno le retirara las medallas y los homenajes policiales. Sin embargo, su caso no es una excepción. Crític repasa aquí el historial de 11 policías acusados de torturas durante el franquismo, pero que hicieron carrera en democracia y conocieron ascensos y recibieron condecoraciones durante los gobiernos de la UCD y del PSOE.

En el libro Corre, democràcia, corre, el historiador David Ballester sigue el hilo conductor entre la policía franquista y la democrática, poniendo de manifiesto la continuidad de las prácticas y las maneras de hacer. En la actualidad, el mismo autor trabaja en un estudio monográfico en el que recopila en detalle los casos más relevantes de agentes del franquismo, acusados de torturas, que hicieron carrera y fueron ascendidos por los gobiernos de la UCD y del PSOE. Crític publica en este artículo los datos recogidos por Ballester, centrándose en 11 Billy el Niño más, la mayor parte de los cuales desarrollaron su actividad en Catalunya durante los años sesenta y setenta.

Estos son los policías impunes de la dictadura.

Antonio Garrido Fernández, acusado de practicar torturas contra militantes comunistas

Antonio Garrido Fernández tuvo una dilatada trayectoria policial bajo la sombra de Felipe González. En 1979, ya en periodo democrático, obtuvo el grado de comisario y poco después, en 1982, el gobierno socialista lo nombraría jefe superior de Policía de Madrid. Cinco años más tarde ascendería a jefe de seguridad del Banco de España, cargo que ejerció hasta su jubilación. Su hoja de servicios, sin embargo, recoge algunos episodios oscuros. En 1994, siendo presidente del Sindicato de Comisarios, envió una carta al ministro del Interior del PSOE, José Luis Corcuera, en relación con la muerte en dependencias policiales de Xabier Galparsoro y Miren Gurutze Iantzi, dos presuntos miembros de ETA. Galparsoro fue arrojado por una ventana de la prefectura de policía de Bilbao, mientras que Iantzi murió, según la autopsia, a causa de una insuficiencia respiratoria. El comisario se ofreció a colaborar en el esclarecimiento y la sanción, si era necesario, de unas conductas que excepcionalmente no se habrían adecuado a la trayectoria democrática y de respeto de la legalidad que “profesaban la mayoría de los miembros de la policía”.

Garrido había ingresado en la policía en 1964 y, a principios de la década de 1970 desempeñó un papel destacado en las filas de la Brigada Político-Social de Asturies. Se infiltró en organizaciones de izquierda como la UGT y el PSOE y contribuyó de modo importante a la desarticulación de grupúsculos de organizaciones antifranquistas en Asturies, Barcelona y Madrid. En 1973 dirigió el operativo que culminaría con las detenciones de Santiago Ibáñez y Carmen Masip Hidalgo, militantes del Partido Comunista Internacional, torturados también en dependencias policiales. Según explicaba Ibáñez a la revista asturiana Atlántica XXII, Garrido “era el jefe” y, pese a ejercer de poli bueno, lo colocó desnudo sobre una mesa y con luz durante las 24 horas. “Aquel día nevaba y me mantuvo desnudo sobre una plancha fría; después me amenazó. A mí me asestó un golpe en el costado y amenazaba a Carmen con hacerla abortar.”

En 2009, la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil reconoció la trayectoria profesional de Antonio Garrido, distinguiendo su cargo con el adjetivo honorario y otorgándole un título, un distintivo y un diploma. Entre sus méritos, los cuerpos policiales destacaron el hecho de que Garrido no tenía en su expediente “ninguna nota desfavorable que afecte al prestigio de la corporación”.

Jesús Martínez Torres, uno de los hombres de Billy el Niño, condecorado por el PSOE y comisario de honor del CNP

Jesús Martínez Torres fue uno de los hombres de Billy el Niño en la Brigada Político – Social, con quien montó una empresa de seguridad dedicada a servicios de prevención de atentados y secuestros cuando se jubiló. Durante las primeras semanas del gobierno socialista presidido por Felipe González, fue nombrado comisario general de Información del Ministerio del Interior. Militantes antifranquistas que habían sido víctimas de sus torturas criticaron activamente su promoción, pero el ministro José Barrionuevo rechazó sus argumentos y dio por válidos los informes policiales procedentes de la extinta Brigada Político – Social, que, lógicamente, no documentaban estas prácticas.

En 1985, 12 miembros de organizaciones de izquierda publicaron una carta notarial dirigida al presidente Felipe González, en la que daban fe de las torturas infligidas por Martínez Torres, quien entonces era inspector y había sido jefe del Grupo Comunista de la Brigada Político – Social entre 1971 y 1975, y al que describían como “un sádico de patillas largas y zapatos de tacón ancho”. En la misiva hacían referencia a “las vejaciones, golpes y torturas” a que sometió a sus víctimas. Paralelamente, apareció en la prensa el relato de otros testimonios de las actuaciones del policía, como los de Mikel Azkue Gabilondo o Manuel Lucas de Pedro. Ambos tenían 21 años en 1971 y estudiaban Medicina. En la edición de El País del 3 de marzo de 1985, Azkue explicaba que Martínez Torres dirigió en su caso 16 días de interrogatorios, y que “no pegaba por pegar, sino para obtener información”. Su relato coincidía con el de David Ubico Soler, quien entonces tenía 24 años y militaba en el Partido de los Trabajadores: “No era de los que más pegaban, sino de los que dirigían y coordinaban los interrogatorios en las diferentes habitaciones y, por ejemplo, te hacía escuchar cómo gritaba el compañero de la habitación de al lado”, recordaba.

Martínez Torres ingresó en la policía a los 23 años. Ejerció en Barcelona como jefe del Grupo PCE – PSUC de la Brigada Político – Social y después se trasladó a Zaragoza, donde desempeñó sus funciones hasta 1975. En 1982 fue ascendido a comisario general de Información y, en 1988, el ministro del Interior, José Barrionuevo, le concedió la Medalla de Oro al Mérito Policial, la máxima distinción, por los méritos obtenidos en la lucha antiterrorista, en la cual había demostrado una “entrega total sin escatimar esfuerzos”, y por sus “servicios extraordinarios a favor del orden público”.

A pesar de este reconocimiento, se relacionó a Martínez Torres con un escándalo de espionaje policial contra partidos políticos y fue inculpado en el sumario de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) como superior jerárquico de los policías José Amedo y Michel Domínguez, pero el juez lo absolvió. Amedo y Domínguez fueron condenados en 1991 por la Audiencia Nacional a penas de 108 años de prisión por inducir a la comisión de seis asesinatos frustrados y por otros delitos que habían cometido mercenarios contratados por ambos contra miembros y simpatizantes de ETA. En cambio, fueron absueltos de los delitos de pertenencia a banda armada, malversación de fondos, tenencia de explosivos y del asesinato consumado de Juan Carlos García Goena, en un atentado que llevaron a cabo en 1987 en Hendaia (Francia). García Goena fue la última víctima de la guerra sucia de los GAL contra ETA.

En 2013, Jesús Martínez Torres fue reconocido comisario de honor del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), pero la oscura trayectoria del policía distinguido lo ha convertido en uno de los imputados en la querella argentina contra los crímenes del franquismo.

Genuino Navales García, El Muñecas

Según relata el historiador David Ballester en el libro Corre, democràcia, corre, las víctimas de Navales lo llamaban El Muñecas, ya que tenía “una predilección especial” por una tortura consistente en apretar las esposas hasta el punto de que al detenido le sangraran las muñecas. También practicaba la cigüeña, que consistía en obligar al detenido a agacharse, a menudo desnudo y con las manos esposadas detrás de las rodillas, hasta que se desplomaba, momento en el que recibía golpes y patadas.

En 1979, el gobierno de UCD intentó nombrarlo jefe superior de Policía de Barcelona, cuando ejercía este cargo en Granada. Le precedía una dilatada trayectoria en la Brigada Político – Social, también en la capital catalana, donde había sido inspector jefe entre 1966 y 1976. Cuando se hizo pública la noticia, sectores procedentes de la lucha antifranquista –especialmente de Comisiones Obreras– enviaron un telegrama al ministro del Interior, Ibáñez Freire, en el que le recordaban que Navales se había caracterizado por su represión contra la lucha por la democracia y que había sido “copartícipe” o “responsable directo de innumerables detenciones, torturas y vejaciones contra trabajadores, estudiantes y ciudadanos en general”. Ante las protestas que motivó su nombramiento, finalmente el policía no volvió a la prefectura barcelonesa, sino que fue destinado a Zaragoza. Tomó posesión del cargo coincidiendo con la firma de la Convención Europea de Derechos Humanos por parte de Juan Carlos I.

Atilano del Valle Oter, imputado en la querella argentina por lanzar a un detenido por la ventana

Destinado a Barcelona como inspector de la Brigada Político – Social, en 1971 detuvo al militante del Partido Comunista de España (Internacional) –PCE(i)– Miguel Jiménez Hinojosa, de 23 años, que en el transcurso del arresto recibió un tiro en el hígado y lo lanzaron por la ventana de un segundo piso. A pesar de la gravedad de las lesiones (fractura de la base del cráneo, conmoción cerebral y rotura hepática), el joven sobrevivió y, en 1972, un consejo de guerra lo condenaría a 16 años de prisión por insultos a las Fuerzas Armadas y asociación ilícita. Por este caso, el inspector Del Valle fue imputado por torturas en la querella argentina contra los crímenes del franquismo, pero murió en 2014, a los 85 años.

Paradójicamente, en 1975, el ministro de Gobernación, José García Hernández, le concedió la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo por haber resultado herido (padeció “pinchazos y cortes en una mano”) durante la detención de Jiménez Hinojosa. Esta condecoración, que comportaba un aumento salarial anual de aproximadamente 150.000 pesetas, no le fue retirada cuando, un año después, fue condenado por infligir lesiones a dos detenidos más. Según recordaba la revista Interviú en noviembre de 2014, por aquellos hechos únicamente fue penalizado con 24 días de arresto menor y una multa de 7.500 pesetas. También en 1976 tuvo una nueva condena de cuatro días de arresto y 2.000 pesetas de multa por lesiones a una detenida, Mercedes Muñoz Pons. Según el médico forense, Muñoz Pons presentaba “hematomas en los ojos, los brazos, las muñecas y la pierna izquierda a causa de las contusiones realizadas con un objeto y de los golpes continuados”.

Francisco Álvarez Sánchez, organizador de los GAL y de la guerra sucia contra ETA

Ingresó en la policía en 1966 y acumuló una larga trayectoria profesional, tanto en el ámbito policial como en el empresarial. En 1983 fue jefe del Mando Único Antiterrorista y fue imputado como supuesto organizador de los GAL. Se le considera el cerebro que orquestó la guerra sucia contra ETA y uno de los responsables del secuestro de Segundo Marey. En diciembre de 1983, tres mercenarios contratados con fondos reservados del Ministerio del Interior secuestraron a Marey, un vendedor de muebles de oficina, a quien confundieron con el dirigente de ETA Mikel Lujua. El objetivo era presionar a las autoridades francesas para que liberaran a cuatro policías que habían sido detenidos cuando intentaban secuestrar a otro supuesto miembro de ETA. Francisco Álvarez consiguió su liberación con el compromiso de que los cuatro acudirían ante la justicia francesa cuando fueran reclamados, una promesa que incumplió. En 1998 fue condenado por el Tribunal Supremo a nueve años y medio de prisión, en una sentencia que también incluía a expolicías y altos cargos políticos como el ministro José Barrionuevo, que tan solo estaría tres meses privado de libertad.

En 1986, Álvarez se trasladó a Barcelona y fundó las empresas MITSA y Check-In, a partir de las cuales, según la edición de El País del 20 de junio de 1995, actuaba “como brazo armado para los asuntos de seguridad e información del que fuera hombre de KIO –Javier de la Rosa–, que, a su vez, aportaba el flujo financiero para sostener las operaciones”. El excomisario también estuvo involucrado en la trama de las escuchas ilegales a Javier de Godó, editor y presidente de La Vanguardia, y a exdirectivos de este medio. Para esclarecer los hechos, la investigación policial se centró en diversas empresas, entre ellas Check-In.

Benjamín Solsona, El Galleta

En diciembre de 2018, el Juzgado de Instrucción núm. 1 de València admitió a trámite una querella criminal por un delito de torturas cometido en 1971 por diversos policías adscritos a la Brigada Político – Social de la capital valenciana. Se trata de la primera querella en que se imputa un delito de torturas en un contexto de crímenes contra la humanidad que sale adelante en un juzgado del Estado español, e investiga las actuaciones de Benjamín Solsona, Manuel Ballesteros y Jacinto López Acosta.

Con el seudónimo de El Galleta era conocido Benjamín Solsona, quien asumió cargos de responsabilidad durante el periodo democrático. En 1971, durante el estado de excepción motivado por el Proceso de Burgos –en el que un consejo de guerra juzgó a 16 acusados de pertenecer a ETA–, 15 personas vinculadas al Partit Comunista del País Valencià fueron detenidas y torturadas durante su estancia en la comisaría. Juan José López Hernando y Francisco Camarasa Yáñez eran dos de los torturados por Solsona, motivo por el cual la jueza María Servini lo incluyó en la querella argentina. Ambos estuvieron 19 días incomunicados. Según el relato de López Hernando y Camarasa Yáñez, el policía les golpeó en la cabeza y el resto del cuerpo, les dio patadas en los testículos, empujones, los sumergió en agua y profirió amenazas contra ellos y sus familias. La jueza advierte que los hechos imputados a Solsona “resultan sancionables con penas de 8 a 25 años de prisión”.

Otra de sus víctimas, José Luis Monzón, afirmó en su declaración judicial que el policía le golpeó la cabeza contra la pared en diversas ocasiones y que le practicó la tortura del pato, haciéndole caminar en esta postura durante tres horas por los pasillos de la prefectura. Sin embargo, a pesar de las torturas que cometió, El Galleta fue ascendido a comisario y, en 1980, sería nombrado jefe superior de la policía española en Bilbao, cargo que ejercería durante tres años en el País Vasco, y hasta 1988 en las islas Baleares.

Manuel Ballesteros, el torturador de las corrientes eléctricas

Fue uno de los policías procedentes de la Brigada Político – Social que adquirirían más relevancia bajo gobiernos democráticos. En 1968 participó en la detención y posterior tortura de 36 militantes antifranquistas, entre ellos el dirigente comunista Antonio Palomares, que recibió palizas y que fue sometido en diversas ocasiones al tostador, “un somier metálico conectado a corrientes eléctricas”. A causa de las torturas de Ballesteros, Palomares acabó con tres vértebras soldadas, el diafragma deformado y el ritmo respiratorio alterado. Posteriormente, el policía fue denunciado por tres estudiantes, en el mismo caso que Solsona y López Acosta, por asestarles puñetazos al vientre y los testículos.

En 1974, Ballesteros ejerció de comisario jefe en San Sebastián y poco después fue nombrado jefe superior de policía en la Coruña y Bilbao. En mayo de 1979 sustituyó a Roberto Conesa al frente de la Comisaría General de Información, un hecho que motivó las quejas de Antonio Palomares, que entonces era diputado al Congreso.

A comienzos de la década del 1980 se vio afectado por la muerte del presunto militante de ETA, Joseba Arregi, en comisaría. La autopsia de Arregi confirmó “la existencia de violencia física” en su cuerpo, que presentaba hematomas, erosiones y quemaduras en los dos pies. La causa de su muerte fue “un fallo respiratorio originado por un proceso broncopulmonar”. Ballesteros dimitió cuando cinco de sus agentes fueron procesados por este caso. No obstante, ese mismo año el gobierno de la UCD lo nombró jefe del Mando Unificado de Lucha Antiterrorista.

El policía sería procesado, en 1982, por el ametrallamiento del bar Hendayais, en Francia, en el marco de la guerra sucia contra ETA. La Audiencia de Bilbao lo condenó dos veces por ordenar la huida a Francia de tres personas que dijeron ser confidentes de la policía, y que eran sospechosas de hacer cometido el atentado. Sin embargo, el Tribunal Supremo absolvió a Ballesteros en ambas ocasiones: primero, alegando que el comisario había actuado “sin malicia” y después, arguyendo que su infracción era administrativa y no penal. El PSOE lo destituyó de su cargo cuando llegó al poder, pero el ministro José Barrionuevo lo recuperaría como jefe de Operaciones Especiales y como director del Gabinete de Información del Ministerio del Interior. Esta última misión la desempeñó de 1987 a 1994.

José María Escudero Tejeda, artífice del atentado contra la sala Scala

En 1945 ingresó en la Brigada Político-Social de Madrid y, junto con el inspector González Pacheco (Billy el Niño), formó parte del equipo de máxima confianza del comisario Roberto Conesa, antecesor de Manuel Ballesteros al frente de la lucha antiterrorista. Al comienzo de la década de 1970 trabajó en los llamados Grupos de Acción del Norte hasta que Conesa lo nombró jefe del Grupo Anarquista durante la Transición, para llevar a cabo actuaciones contra este colectivo en Barcelona. Más tarde sería ascendido a responsable de la Central de Información.

La trayectoria del policía no está exenta de polémica, particularmente por su relación con el caso Scala. El confidente policial Joaquín Gambín le acusó de haberle ordenado participar como infiltrado en el atentado contra la sala de fiestas barcelonesa Scala, en enero de 1978, en el cual murieron cuatro trabajadores. Cuando se jubiló Conesa, Escudero Tejeda pasó a dirigir el Grupo Policial del Banco de España y, después, fue nombrado jefe de la Brigada Regional de Información en Barcelona.

Francisco Luis Colino Hernanz, Celso Galván Abascal y Jesús Simón, los tres policías del caso Ruano

Enrique Ruano Casanova fue detenido el 17 de enero de 1969, a los 21 años de edad. Militante del Frente de Liberación Popular (FLP), le acusaron de pertenecer al Partido Comunista Revolucionario (PCR) y, después de tres días retenido en la Dirección General de Seguridad, el 20 de enero lo trasladaron a su piso para efectuar un registro. Según las declaraciones de la policía, cuando le quitaron las esposas para que firmara el acta, Ruano empujó a uno de los funcionarios y saltó por una de las ventanas del domicilio, que estaba en la séptima planta, y murió en el acto. La familia no pudo ver nunca el cuerpo del joven y tampoco se publicó jamás el resultado de la autopsia, pero algunos medios de comunicación difundieron ampliamente la versión oficial, que apuntaba a un suicidio.

La muerte de Ruano provocó huelgas en casi todas las universidades del Estado y movilizaciones en diversas ciudades, motivo por el cual el gobierno español, con Manuel Fraga y Luis Carrero Blanco al frente, declaró el estado de excepción en todo el país. Determinada prensa y las organizaciones clandestinas se hicieron eco de las reivindicaciones estudiantiles y el diario Mundo Obrero, del PCE, publicó que el joven había sido asesinado por la policía. Sin embargo, hasta 1996, 27 años después, la familia de Ruano no consiguió que los tres policías que habían participado en su detención, Francisco Colino, Celso Galván y Jesús Simón, fueran procesados en un juicio con numerosas irregularidades. A pesar de que la defensa consiguió demostrar que la versión del suicidio no era cierta, los acusados fueron absueltos por falta de pruebas. Los tres policías siguieron ejerciendo su profesión durante el periodo democrático, pero, a causa de la gravedad de los hechos, el caso Ruano se incluyó en la querella argentina contra los crímenes del franquismo.

José Matute Fernández, torturador amnistiado

José Matute Fernández fue el jefe de la Brigada Político – Social de Tenerife y responsable de diversos episodios de palizas contra trabajadores y estudiantes. Fue objeto de numerosas denuncias por malos tratos que nunca salieron adelante, pese a que en 1975, a causa de las “torturas ocasionadas al estudiante Julio Manuel Trillo”, fue condenado a cinco meses de arresto mayor y a seis años de destierro de Santa Cruz de Tenerife por los delitos de lesiones y coacciones con el agravante de abuso de autoridad. Ese mismo año causó la muerte de Antonio González, de quien sospechaba erróneamente que tenía explosivos, durante un interrogatorio. Por este caso fue condenado y posteriormente amnistiado.

En el sumario del caso de Antonio González, el juez relató que el inspector Matute “le golpeó en el cuello repetidamente con la mano abierta, le propinó golpes con la rodilla en el estómago, lo arrinconó contra la pared y, una vez (González) se hallaba sobre el suelo en posición de decúbito supino, (Matute) se dejó caer de rodillas sobre su caja torácica y la boca del estómago”. Según reveló la autopsia de la víctima, esto le ocasionó fracturas en las costillas y el esternón, una hemorragia y múltiples lesiones, así como un esguince en el hígado y hematomas, “llegando a la columna vertebral, donde se produjo una ligera infiltración sanguínea” que le causó la muerte. Paradójicamente, cinco años después de estos hechos, el policía fue destinado a la Inspección Central de Guardia de la Dirección General de Seguridad, con funciones que incluían “velar por la integridad física de los detenidos y evitar que fueran objeto de malos tratos”.

El comisario Matute culminaría su trayectoria reapareciendo en la prensa a finales de los años ochenta, cuando tuvo que declarar ante el juez por haber agredido a un policía.

Carlos Castillo Quero y el montaje policial del caso Almería

Carlos Castillo Quero, teniente coronel de la Guardia Civil, fue uno de los policías responsables de la muerte de tres jóvenes cántabros en el llamado caso Almería. Los hechos ocurrieron el 10 de mayo de 1981 en Roquetas de Mar, donde Juan Mañas Morales, Luis Montero García y Luis Cobo Mier celebraban la comunión de un familiar del primero. Los tres fueron confundidos con miembros de un comando de ETA que, supuestamente, huían después de haber perpetrado un atentado en Madrid unos días antes.

Los cadáveres calcinados de Mañas, Montero y Cobo aparecieron en el interior de un Ford Fiesta en un barranco de la carretera de Gérgal. En la comparecencia sobre los hechos que realizó el ministro de Interior de la UCD, Juan José Rosón, este explicó que, según los informes de la Guardia Civil, los detenidos se contradijeron en algunas de sus declaraciones y que en el reconocimiento del automóvil en que viajaban se habían hallado dos pistolas. La versión oficial mantenía que existía el convencimiento de que los jóvenes eran activistas de ETA y de que se ordenó su traslado a Madrid, pero que, en el transcurso del viaje, los agentes observaron cómo el vehículo en que se encontraban los detenidos, conducido por un policía, hizo un giro extraño, y que tanto el conductor como otro agente salieron despedidos al exterior.

Siempre de acuerdo con esta versión, Castillo Quero, quien estaba al frente de la operación, consideró que la acción era un intento de fuga y ordenó disparar a las ruedas del coche para detenerlo, pero el vehículo cayó por un barranco y se incendió, cosa que impidió el rescate de los detenidos debido al riesgo de explosión. Pese a que el gobierno español calificó los hechos de un “trágico error”, la oposición consideró que se trataba de un encubrimiento del crimen que habían perpetrado los miembros de la Guardia Civil. El caso llegó a los tribunales, pero solo fueron procesados 3 de los 11 guardias que estuvieron presentes. No se halló ningún impacto de bala en las ruedas del automóvil, pero sí en las cabezas de los jóvenes asesinados.

A pesar de la estrategia coordinada entre el fiscal y la defensa de los policías, finalmente Castillo Quero fue condenado por los hechos a 24 años de prisión; el teniente Manuel Gómez Torres, a 15 años, y el guardia Manuel Fernández Llamas, a 12 años. De todos modos, los tres salieron en libertad con bastante antelación por buen comportamiento y recibieron un salario de varios millones de pesetas con cargo a los fondos reservados del Ministerio del Interior. Estos pagos acabarían efectuándose por parte del primer gobierno del PSOE con el argumento de que había asumido un compromiso heredado del ejecutivo anterior de la UCD.

07/05/2020

https://www.elcritic.cat/reportatges/els-altres-billy-el-nino-51706

Traducción: viento sur

 
inicio