FꓤANCISCO JAVIER ЯODRÍGUEZ AMOЯÍN

Anekdotas o lapsus na razón.

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16 jul 2019

Madrid fin del sueño

Madrid, la capital (que pudo ser) de la Memoria

La llegada del trifachito al Ayuntamiento de Madrid hace que los ligeros avances en Memoria Histórica y Derechos Humanos sean anulados. Ya están tomando las primeras decisiones en este sentido

Por Luis Suárez, miembro de La Comuna

https://blogs.publico.es/verdad-justicia-reparacion/2019/07/06/madrid-la-capital-que-pudo-ser-de-la-memoria/

Durante una semana la ciudad de Madrid ha acogido a cientos de investigadores, docentes y activistas del mundo adelante, en el mayor encuentro internacional hasta ahora jamás celebrado sobre Memoria, organizado por la Asociación de Estudios de la Memoria (MSA).
Las 3 facultades de la Universidad Complutense donde se ha realizado la conferencia han sido del 24 al 29 de junio un hervidero de gentes de toda procedencia, que no se ha dejado amilanar por la asfixiante canícula.

La Memoria es un inmenso espacio de diversidad y aprendizaje mutuo
El programa era de tal densidad que la misma elección de actividades constituía un reto complejo. En pocas cifras: unas 1.500 personas inscritas, de 45 países; 250 paneles de debate; más de 20 mesas redondas; actividades artísticas y festival de cine paralelos; visitas de campo, talleres y clases especiales… además de todas esas sinergias, conexiones e intercambios que surgen sobre la marcha, como efecto colateral -en ocasiones el más relevante y duradero- de estos encuentros ecuménicos o torres de babel.
Una conferencia predominantemente académica, con los objetivos centrales de promover, por una parte, ‘un mejor conocimiento e implicación (en la red global) de las epistemologías del pasado no-occidentales’; y por otra, ‘la cooperación entre especialistas en Memoria de habla inglesa y española’.
Los temas presentados han sido variadísimos, como lo es el mismo concepto de Memoria, y abarcan desde las bandas juveniles latinas -gangs- transnacionales, hasta los flujos y ciclos del agua -blue memory studies- ambos portadores transfronterizos de memorias, por mencionar alguno particularmente exótico; con una especial abundancia de trabajos en torno a post-colonialismos, post-comunismos, el Holocausto, transiciones, exilios, migraciones, memoria de la mujer, metodologías memorialistas, etc.
La ambición y variedad de temas son buena muestra del carácter ambiguo, polisémico, del concepto de Memoria. Sin entrar en disquisiciones, podemos asimilar la acepción de Memoria que vertebra los estudios aquí congregados a la que en nuestro país tiene la expresión memoria histórica, que por cierto algunos consideramos redundante.
Se puede simplemente hablar de memoria colectiva, por oposición a la memoria personal o individual. Memorias -relatos y representaciones- colectivas no únicamente dirigidas a entender el pasado, sino a explicar también el presente y orientar el futuro, que son un objeto de estudio de creciente relevancia en el mundo. La Memoria que se constituye así en conciencia social y acervo cultural sobre el pasado y el presente, y sobre nuestros valores e identidades.
Las miradas y perspectivas desde las que se hace memoria son también múltiples: víctimas, victimarios, herederos, activistas, gestores de lugares, creadores y artistas, guardianes (gate-keepers),… filosofía, ética, estética, justicia, derechos e identidades,… Incluso las visiones duales, contrapuestas, … enredadas (entangled), es decir, diferentes experiencias a partir de unos mismos hechos. Por ejemplo, los procesos de asimilación de poblaciones inmigrantes, o la descolonización y sus herencias, que, por cierto, conecta con algunas iniciativas actuales aquí y ahora en relación, por ejemplo, al Sáhara (memorias compartidas) …

Madrid, un nudo de paradojas de la Memoria
Sobre la elección de Madrid, el programa de la conferencia señalaba: ‘Tanto el campus universitario como la propia ciudad ofrecen el mejor escenario posible para una conferencia de esta naturaleza’, debido a la relevancia tanto de la fecha como del espacio: 80 aniversario del final de la guerra civil y del exilio republicano; Ciudad Universitaria, frente bélico que aún conserva numerosas huellas de los 3 años de combates; junto a La Moncloa, espacio de exaltación retórica de los vencedores y sus valores nacional-católico-fascistas.
Y, en ese contexto, un único rastro de políticas de Memoria democrática: el modesto monumento a las Brigadas Internacionales -en la Avenida Complutense-, que, como señala el programa, es frecuentemente vandalizado.
Es la paradoja memorialista: el contraste entre la magnitud de los hechos históricos y la carencia de relato y documentación de los mismos que, si en buena medida se podría hacer extensiva al conjunto del Estado, resulta en Madrid particularmente llamativa y sangrante, hasta hacer de nuestra ciudad una auténtica capital de la desmemoria.
Algo que las personas participantes en la conferencia han podido comprobar de primera mano durante las visitas de campo programadas: las trincheras de la Ciudad Universitaria, abandonadas al esfuerzo voluntario y privado; los escombros de la que fue emblemática cárcel de Carabanchel; el desafiante mausoleo franquista de Cuelgamuros, congelado tal como lo dejó la dictadura…

Lecciones prácticas de negacionismo histórico
La visita en concreto al llamado Valle de Los Caídos -el sábado 29- ha constituido un auténtico shock para los visitantes memorialistas que flipaban creyendo viajar en el tiempo y el espacio al recorrer el monumento a un genocidio, presidido por la tumba de su perpetrador, sacralizado y custodiado por una siniestra secta monacal, y banalizado al mismo tiempo como escenario festivo ‘popular’ (coincidieron con una boda en la basílica),… sobre los restos de 35.000 ‘caídos’ mal enterrados.
Para subrayar ese clima de revival franquista, solo faltaba el nuevo alcalde madrileño, del PP, anunciando en esos mismos días la disolución de la Oficina de Derechos Humanos y Memoria, creada en la anterior legislatura municipal. Poniendo así en práctica una de las prioridades declaradas -la lucha contra las políticas de memoria histórica- del gobierno trifachito de la ciudad de Madrid, liderado ideológicamente por el partido neofascista Vox.
Capítulo aparte merece la jerarquía eclesial católica, imprescindible en cualquier aquelarre oscurantista y retrógrado, y que de cuando en cuando hace un paréntesis en su éxtasis místico, sus terapias de reconversión sexual, sus apropiaciones indebidas del patrimonio común y su escamoteo de pederastas para patear también el tablero político en nuestro país -en la mayoría de los casos, por cierto, del lado de la caverna. Precisamente en estos mismos días han tenido a bien, por boca del saliente nuncio del Vaticano, pronunciarse en defensa de la permanencia de Franco en Cuelgamuros, y del blanqueo-negación del golpismo fascista y la dictadura.

España predemocrática, o cuando la Memoria no es objeto de estudio sino de confrontación
En suma, lo que las personas asistentes a este encuentro habrán aprendido del caso español, es que la Memoria es aún, antes que un campo de estudio y aprendizaje colectivo, antes que una dimensión de la construcción de cultura democrática y de derechos humanos, un campo de batalla y revanchismo, la penúltima trinchera de una derecha inculta, heredera y nostálgica de la dictadura, que abomina de los principios de verdad, justicia y reparación, cuando se trata de los crímenes franquistas.
Frente a las políticas públicas de Memoria relativas a los traumas históricos que, con matices y no sin conflicto y dolor, han llevado adelante tantos pueblos europeos, latinoamericanos, asiáticos, africanos, etc., asentadas en un acuerdo general respecto a los valores comunes de libertad y dignidad, España sigue sobresaliendo, en su estadio predemocrático de conciencia, como terreno fértil para el negacionismo y la injusticia.
Aunque hay que reconocer que el campo de la anti-memoria no se circunscribe aquí a la derecha oficial: nuestro déficit de cultura democrática afecta igualmente a sectores ‘intelectuales’ y a camarillas corporativas como las de algunos historiadores. Recordemos sino el penoso episodio del ‘manifiesto contra la memoria histórica’ («Manifiesto por la historia y la libertad», marzo 2018).
Esta es el legado de injusticia transicional, falsificación histórica y déficit democrático del régimen del 78. Estas son las vergüenzas que hemos exhibido ante un altamente cualificado auditorio internacional durante unos días, por otro lado, memorables.

La Memoria, un desafío colectivo para construir ciudadanía libre
Una breve reflexión adicional sobre el estímulo que acontecimientos como esta conferencia representan para el emergente movimiento social en favor de la memoria democrática, que contrasta vivamente con la general abulia institucional y pública, y que se retrata bien en los cientos de entusiastas jóvenes -estudiantes de especialidades relacionadas con la Memoria- que han participado en condición de voluntariado en la conferencia.
El memorialismo actual, a diferencia de lo sucedido en los años de la transición y posteriores, no se circunscribe o refugia ya -como señalaba certeramente el escritor Isaac Rosa durante la conferencia-, al ámbito equívoco y sutil de la ‘creación’ -literatura, cine, cómic…-, sino que ya avanza en otros frentes más adversos o incluso hostiles como la academia y los medios.
Nuestro reto es construir la Memoria como arma por el derecho a la verdad, justicia y reparación. Un recurso necesario para garantizar la no repetición del horror fascista.

El Ayuntamiento de Madrid cierra la Oficina de Derechos Humanos y Memoria que creó el Gobierno de Carmena 

El Ejecutivo de PP y Cs considera que el organismo es una «correa de transmisión del sectarismo» del anterior gabinete.

https://www.publico.es/politica/ayuntamiento-madrid-cierra-oficina-derechos-humanos-memoria-creo-gobierno-carmena.html

Almeida frena el Memorial de La Almudena que incluía a los «chequistas» como víctimas

https://www.abc.es/espana/madrid/abci-memoria-historica-almeida-frena-memorial-almudena-incluia-chequistas-como-victimas-201907150058_noticia.html

16 jul 2018

Las víctimas de Billy el niño hablan a los medios

Julio Gomáriz ha intervenido en el programa de la Cadena Ser “La Ventana” donde ja explicado las torturas que sufrió y los motivos que le llevan a presentar la querella pidiendo Justicia
Enlace donde se puede oír la entrevista desde el minuto 6 del programa.
http://play.cadenaser.com/audio/cadenaser_laventana_20180713_160000_170000/

La Sexta
Dos víctimas de las torturas de ‘Billy el Niño’ presentan nuevas querellas contra el expolicía franquista
http://www.lasexta.com/noticias/nacional/dos-victimas-de-las-torturas-de-billy-el-nino-presentan-nuevas-querellas-contra-el-expolicia-franquista_201807135b487d630cf29dfeb1bcf6cf.html

Dos víctimas de las torturas del expolicía Antonio González Pacheco, conocido como ‘Billy el Niño‘, acuden este viernes a los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid para interponer dos querellas contra el torturador, la octava y la novena, según informa ‘Público’.
El exmiembro del PCE Adolfo Rodríguez y Julio Gomáriz, que pertenecía al Frente Revolucionario Antifascista y Patriota, acuden este viernes a los Juzgados de Plaza de Castilla para interponer dos querellas contra Antonio González Pacheco, ‘Billy el Niño’, por crímenes de lesa humanidad perpetrados por el Estado por las torturas a las que fueron sometidos.
Con estas querellas, ya son nueve en total contra el expolicía ‘Billy el Niño’, que tiene un total de cuatro condecoraciones: dos medallas de plata al mérito policial y dos cruces con distintivo rojo, gracias a las cuales tiene pluses en su pensión acumulables.

No olvidemos a los bebés robados

Infolibre/Cristina Monte

Artículo en el que se desgrana la poca información que se dispone de los casos de bebés desde el franquismo a pesar de haber abierto el caso Garzón en su causa contra los delitos del franquismo

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2018/07/16/no_olvidemos_los_bebes_robados_85124_1023.html

Hace unos días la Ministra de Justicia, Dolores Delgado, anunciaba la reforma de Ley de Memoria Histórica para incorporar asuntos que hagan de ésta una Ley digna de tal nombre: “Declarar la nulidad de los tribunales de excepción franquistas y sus fallos y sentencias, impulsar desde lo público las exhumaciones, crear una comisión de la verdad, resignificar el Valle de los Caídos en los términos recomendados por la Comisión de Expertos que estudió el asunto en 2011, retirar la simbología de exaltación de la Guerra Civil y la dictadura, con un procedimiento tasado con sanciones económicas para el caso de incumplimiento y reforzar el acceso a archivos”. Además, anunció la reapertura de la oficina de apoyo a las víctimas del franquismo, la puesta en marcha de planes de búsqueda de desaparecidos, la elaboración de un censo de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura, y el estudio de fórmulas que permitan la “ilegalización de aquellas asociaciones u organizaciones que hagan apología del franquismo”. Cualquier demócrata debe sentirse reconfortado, al menos a la espera de ver cómo estos planes se concretan.

Sin embargo, de entre toda la herencia que nos dejó la Guerra Civil y el franquismo, un asunto va quedando relegado, el de los bebés robados. Quizá porque está demasiado vivo y duele de forma especial, quizá por el papel protagonista de una parte de la Iglesia, o tal vez porque hay quien discute que deban considerarse víctimas del franquismo, al existir casos muy posteriores al fin de la dictadura.

Hace un tiempo tuve ocasión de estudiar con cierta profundidad el escándalo de los bebés robados en España. Quiero agradecer a Sol Luque, Presidenta de “Todos los niños robados son también mis niños”, integrante de CeAqua, e investigadora del Instituto de Estudios de Género de la Universidad Carlos III de Madrid su disposición a explicar este drama, su rigurosidad a la hora de describir y valorar las posiciones tanto judiciales como de los que están trabajando desde asociaciones dedicadas a este asunto. Tanto en aquel momento como ahora, en la preparación de este artículo, su información ha sido clave.

Al acercarse a este asunto, lo primero que llama la atención es la falta de datos rigurosos, o al menos que conciten el acuerdo de quienes están trabajando sobre ello. Nadie se atreve a asegurar una cifra de afectados. Hay quien habla de 3.000, hay quien de 30.000 o incluso muchos más. De las 2074 diligencias de investigación que se han abierto desde 2011, únicamente han sido judicializadas 522, de las que no se tiene información. El resto han sido archivadas por diferentes motivos: falta de pruebas, muerte de los implicados, e incluso por prescripción. Esta prescripción supone negar que el robo de bebés fuera un delito de lesa humanidad, cuestionando así los principios sobre los que trabajó el juez Garzón en su ofensiva judicial contra los crímenes del franquismo.

En el auto de inhibición que dictó Baltasar Garzón ante la negativa de la Audiencia Nacional para investigar los crímenes del franquismo, y en el que remite a los juzgados decanos de Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Burgos, Málaga y Zaragoza los datos relativos a los niños robados durante la Guerra Civil y primeros años del franquismo para que investiguen su paradero, Garzón resaltó que de los documentos que figuran en la causa se desprende que “podría haberse desarrollado un sistema de desaparición de menores hijos de madres republicanas (muertas, presas, ejecutadas, exiliadas o simplemente desaparecidas) a lo largo de varios años, entre 1937 y 1950, realizado bajo la cobertura de una aparente legalidad”.

A esto hay que añadir que después de 1950 siguieron desapareciendo bebés, si ya no en cárceles, sí en clínicas y maternidades; quizá ya no por represión política, pero sí bajo la otra represión, la ideológica, la social y, por supuesto, la de género. El móvil político no es el único que existe en la represión del Estado dictatorial que fue el franquismo.

El auto del juez Garzón continúa afirmando que “esta situación, a pesar de lo terrible que puede parecer hoy día y de que a la gran mayoría de los ciudadanos les puede resultar casi inverosímil, lo cierto es que presuntamente ocurrió y tuvo un claro carácter sistemático, preconcebido y desarrollado con verdadera voluntad criminal para que las familias de aquellos niños, a las que no se les consideraba idóneas para tenerlos porque no encajaban en el nuevo régimen, no pudieran volver a tener contacto con ellos. Se propició una desaparición legalizada de menores de edad, con pérdida de su identidad, cuyo número indeterminado dura hasta la fecha”.

Este auto es del año 2009, pero la falta de información y análisis sobre esta tragedia sigue dejando en la oscuridad uno de los acontecimientos más negros del franquismo. Mientras no se arroje luz sobre los casos de bebés robados será imposible reparar el daño.

Con este objetivo, la asociación Todos los niños robados son también mis niñospropuso a la Coordinadora Estatal de apoyo a la querella argentina -CeAqua- una Proposición de Ley para abordar de forma específica los casos de bebés robados. Recogiendo las reivindicaciones históricas de las diferentes asociaciones que trabajan sobre el tema, la Proposición de Ley se centra en las medidas relacionadas con la defensa de los Derechos Humanos basadas en los principios de Naciones Unidas sobre el derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación y a las garantías de no repetición, dando cabida a todas las víctimas desde el 17 de julio de 1936.

No debemos olvidar que estamos ante un tipo de crímenes con una peculiaridad que dificulta la investigación: los bebés desaparecían en una punta del país y eran trasladados a la otra. Esto hace que sea imprescindible la coordinación en todos los niveles y un tratamiento unificado de todos los mecanismos relacionados con archivos, banco de ADN, censo, unificación de criterios jurídicos en las Audiencias Provinciales, política única de exhumaciones y un largo etcétera. Por eso, la Proposición de Ley ofrece un marco estatal a las medidas que existen ya en las diferentes Comunidades Autónomas para que pueda coordinarse de la forma más eficaz.

La Proposición cuenta con el apoyo, hasta el momento, de Amnistía Internacional, la Asociación ProDerechos Humanos de España, la Red argentino-europea por el Derecho a la identidad, y numerosas asociaciones de víctimas por el robo de bebés de diferentes puntos del Estado español. Desde finales de 2017 las asociaciones que la impulsan se han reunido con todos los grupos parlamentarios. Están a la espera de su registro para que sea tramitada.

Nos encontramos, sin duda, ante un caso más de víctimas del franquismo, con crímenes cometidos durante la Guerra Civil, la dictadura y años posteriores. Nadie se atreve a poner una fecha final, si bien hay dos fechas que coinciden con dos hitos legislativos que permiten hablar del descenso de casos: 1987, que es cuando se promulga la primera Ley de adopción, y 1999, cuando se declara inconstitucional el parto anónimo. El hecho de que estos crímenes se siguieran produciendo después de la dictadura, durante toda la Transición y bien entrada la democracia, no sólo no invalida su naturaleza de crímenes franquistas, sino que es una prueba más de cómo el franquismo dejó una profunda huella estructural en nuestra sociedad de la que debemos urgentemente liberarnos. En este sentido, en 2010 se interpuso la denominada Querella argentina contra los crímenes del franquismo, una Causa que investiga los crímenes de lesa humanidad de la dictadura. De las 19 personas imputadas en esta acción judicial, hay un ginecólogo –Abelardo García Balaguer– presuntamente relacionado con el robo de un bebé en 1967en la Línea de la Concepción. Es la primera vez que en un ámbito judicial se considera delito contra la humanidad el robo de bebés en España.

El primer juicio por un asunto de bebés robados tuvo lugar el 26 de junio de 2018, hace apenas un mes, y quedó suspendido por ingreso hospitalario del acusado, el Doctor Vela., acusado de sustracción de menor de siete años, suposición de parto y falsedad en documento oficial.

Además de apoyar a las víctimas, estudiar los crímenes, conocerlos y juzgarlos es imprescindible para arrojar luz sobre este drama, muchas de cuyas víctimas están vivas y en algunos casos, con muchas dudas sobre su identidad. Este sería, sin duda, el primer paso para poder hablar de un Derecho de reparación.

 
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